Cortesía NASA

Por Antonio Guerrero

La gravedad, dicen los científicos, es una señal que le indica al cuerpo cómo comportarse. ¿Qué pasaría durante un viaje espacial?

  1. Desorientación.

La falta de gravedad afecta el oído interno, responsable del balance, orientación espacial y coordinación lo que puede ser perjudicial para pilotear una nave o conducir un vehículo.

La única referencia es visual pero ¿cómo distinguir dónde es arriba o abajo si estás flotando?

  1. Sistema circulatorio
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Sin el efecto gravitacional, los fluidos circulan hacia la parte superior del cuerpo y la cabeza lo que genera la sensación de congestionamiento y cara hinchada. En algunos casos las venas del cuello y rostro resaltan más y los ojos parecen inflamados y rojos. El corazón realiza menos esfuerzo para bombear sangre lo que ocasiona una disminución en su tamaño.

Menos actividad vascular lleva menos oxígeno a los músculos y puede ocasionar desmayos a los astronautas.

  1. Sistema óseo

Flotar en el espacio significa que los huesos no deben soportar el peso del cuerpo, por lo tanto pierden masa.

Un estudio indica que los astronautas pierden hasta 1.5% de su masa ósea durante el primer mes en el espacio, el equivalente a lo que sucede a una mujer con osteoporosis en un año.

También podrías ‘crecer’ ya que las vértebras de la columna se separan sin el efecto de la gravedad.

  1. Sistema muscular.

Igual que los huesos, los músculos pierden masa por la ausencia de actividades tan sencillas como mantener la postura, caminar o subir escaleras.

Con huesos y músculos más débiles pueden reducirse entre 20 y 40% las piernas.

  1. Órganos flotantes.

La posición y forma de algunos órganos puede variar a consecuencia de la gravedad cero, según el médico y astronauta Michael Barratt, quien realizó algunos estudios en el espacio.

  1. Fiebre espacial.

De acuerdo con el Centro de Medicina Espacial y Entornos Extremos de Berlín, la temperatura corporal de una persona en el espacio sube exactamente un grado. Eso contribuye a un incremento de 20% en el gasto energético del cuerpo.

  1. Piel

Astronautas han reportado que su piel se reseca y es más sensible a cortes, quemaduras e infecciones en el espacio.

  1. Sistema inmunológico

Durante y después de un viaje espacial, el sistema inmunológico se altera. Científicos aún no demuestran el papel que juega la falta de gravedad pero han determinado que a dos semanas de regresar a la Tierra se normaliza.

  1. Riesgos de cáncer

La exposición a rayos X o gamma durante el viaje incrementan la posibilidad de sufrir enfermedades degenerativas o cáncer.

  1. Descanso

Un astronauta que orbita la Tierra ve la salida y puesta del sol cada 90 minutos lo que altera el ritmo circadiano o ‘reloj biológico’ que regula el sueño lo que provoca insomnio y fatiga.

Científicos dicen que una estancia prolongada en el espacio podría ocasionar episodios de ansiedad, psicosis, depresión o tendencias suicidas en astronautas.

Fuente: NASA, Dallas Morning News, Medical Daily