calentamiento global
iStock

(AFP) Disminución de los glaciares, inundaciones y sequías son sólo tres fenómenos que destaca la gravedad del cambio climático, según consta en un reporte de 300 páginas que presentaron el 2 de agosto más de 400 científicos.

La mayoría de los indicadores  -sea la temperatura en tierra, en la superficie de los océanos o las emisiones de gases de efecto invernadero- apunta una tendencia sostenida hacia el calentamiento del planeta.

El documento indica que el fenómeno meteorológico conocido como El Niño contribuyó a que la temperatura del planeta llegará por segundo año consecutivo a una marca histórica.

Las concentraciones de dióxido de carbono (CO2), metano y protóxido de nitrógeno llegaron a nuevos techos en 2015. A nivel global, el CO2 alcanzó las 399.4 partes por millón (ppm), un incremento de 2.2 ppm con relación al año previo

El nivel de las aguas también se elevó: 70 milímetros más que el promedio registrado en 1993. En promedio este nivel avanza 3.3 milímetros por año; los océanos Pacífico e Índico son las zonas con mayor aumento.

Esto podría empeorar en las siguientes décadas a consecuencia del deshielo de témpanos y glaciares, lo que también significa una amenaza para millones de habitantes en las costas.

Lee tambiénDos pruebas contundentes de la aceleración del calentamiento global.

Las lluvias anuales también fueron más abundantes que el promedio y las sequías, dice el informe, afectaron al doble de las superficies, un 14% frente a 8% en 2014.

El Ártico, quizá la región más sensible al cambio climático, presentó temperaturas similares a las de 2007 y 2011, considerados como los peores años en el tema de calentamiento desde que comenzaron las mediciones.

El calentamiento del agua ayudaron a la propagación de algas, un fenómeno que dañó a una importante región del Pacífico norte, de California a la Columbia Británica, con efectos significativos sobre la vida marina, los recursos costeros y los habitantes que dependen de esos recursos.

La temporada de huracanes en el Atlántico fue particularmente moderada por segundo año consecutivo, en gran parte como consecuencia de El Niño, aunque el número de ciclones tropicales “fue netamente superior al promedio global”.

 

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete!