3 innovadores consejos para emprender que quizás no habías considerado
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En 2014 un par de emprendedores, el estadounidense John Cooper y el mexicano egresado del Tecnológico de Monterrey, Ricardo Suarez, fundaron con ayuda del programa Coca-Cola Founders la startup Weex. Ésta, dedicada a la venta de micro paquetes de datos móviles a través de una aplicación, cuenta actualmente con más de 215,500 usuarios, número que continúa en crecimiento.

Durante el UBX Summit 2016, evento que reunió el primero de diciembre a líderes internacionales especializados en Estrategias de Innovación, Cooper compartió con los asistentes tres consejos que aprendió junto con Suarez en su camino hacia el éxito. Ahora, el emprendedor quiere que tú también los conozcas y los pongas en práctica.

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Las oportunidades viven en la oscuridad

En el pasado, antes de que existiera la electricidad, en cuanto el Sol caía la gente se iba a dormir, ya que al no poder ver claramente no podían realizar muchas actividades. “Toda la productividad se detenía en ese momento”, dijo el cofundador de Weex. Pero entonces llegó Thomas Alva Edison.

“Él no inventó una forma de cambiar nuestra inhabilidad para ver en la oscuridad, sino algo que nos iluminara por las noches, lo que ayudó a resolver muchos problemas”, recordó. “Desde entonces, es común relacionar los momentos ‘eureka’ con la imagen de un foco que se prende sobre nuestras cabezas”.

Muchos emprendedores e innovadores se enfocan en ese momento, “cuanto tienes una idea y tu bombilla se enciende”. Sin embargo, John Cooper considera que no es en la luz en lo que debemos enfocarnos, sino en la oscuridad. “Si el foco ya se prendió no necesitas otro”, aseguró. ¿Por qué no exploramos la noche? “Porque nos parece tenebrosa, nos da miedo”.

Lo mismo sucede con los startuperos. “Repetimos una solución conocida a un problema ya conocido porque no nos sentimos seguros al entrar a un terreno desconocido”, comentó. “Pero para innovar no hay de otra, tenemos que adentrarnos a la oscuridad, pues es ahí en donde se necesita encender bombillas”.

La calidad de las preguntas determina la de las respuestas

¿Conoces la historia de Arquímedes y el rey Hierón? Se trata de un relato en el que monarca entrega un lingote de oro puro a un orfebre para que, con él, le fabricara una corona. Pero Hierón no confió al 100% en el hombre, por lo que quiso verificar que efectivamente todo el material se encontraba en su nuevo accesorio.

Ante esta duda, hizo llamar al sabio Arquímedes, quien después de mucho pensar encontró la forma de dar respuesta al rey mientras tomaba un baño: si sumergía la corona en agua podía medir su volumen, para luego hacer lo mismo con un lingote y finalmente comparar los resultados.

“Seguro que esa no era la primera vez que Arquímedes se metía a una tina”, explicó Cooper. “La diferencia es que en esa ocasión lo hizo con el problema en mente”. ¿Qué nos enseña esta historia? “Que las preguntas determinan las respuestas”.

“Si quieres generar ideas realmente innovadoras debes volverte muy bueno para hacer preguntas”, continuó el emprendedor estadounidense. “Irónicamente, el sistema educativo por el que todos pasamos se enfoca en las respuestas. La persona que es considerada como la más inteligente de la clase es aquella que tiene muchas respuestas”.

Pero en el emprendimiento ocurre lo contrario: “las mejores preguntas son las que determinan lo que sigue, y su calidad determina la de las respuestas, por lo tanto, la del éxito de una startup”.

Entender la esencia del problema es clave

El mundo es un lugar complicado, de acuerdo con John Cooper, por lo que darle sentido a las cosas, a los emprendimientos, es hoy una habilidad “muy crítica”. Pero no es tan fácil como parece. ¿Cómo lograrlo? Identificando la esencia.

En la década de 1890, los hermanos Wright crearon la bicicleta, una gran pieza de mecánica e ingeniería. La esencia de este medio de transporte es la de transportar personas de un punto ‘A’ a un punto ‘B’ más rápido que si llegaran caminando.

Durante los años siguientes, “la dupla siguió haciendo bicicletas increíbles”, relató el cofundador de Weex. “Sin embargo, un día, decidieron dar un paso atrás para regresar a la esencia de su invento y llevarla más allá”, agregó. “Fue así que desarrollaron sus primeras máquinas voladoras”.

Esta nueva creación cumplía con la función de transportar personas de un punto ‘A’ a un punto ‘B’, pero de forma mucho más rápida que una bicicleta. “Probablemente te preguntes, entonces ¿qué pasó con su negocio de bicicletas?”, dijo Cooper. “la respuesta es ¿a quién le importa? Porque cuando empiezas a hacer máquinas voladoras a la gente ya no le importar qué sucede con las bicicletas. Lo mismo pasaría si alguien ahora lograra llevar acabo la teletransportación”.

¿Y quién debería de estar trabajando en ello? Probablemente compañías como Boeing. ¿Lo están haciendo? “No, porque seguramente están tratando de hacer mejores aviones”, aseguró el emprendedor. “Pero, ¿qué es lo que la gente quiere? ¿Volar en avión o llegar del punto A al punto B rápidamente?”.

Otros ejemplos son los de Instagram, que según John Cooper debió de haber sido inventada por alguna empresa como Kodak; así como Uber, que probablemente pudo haber sido creada por los taxistas o los encargados de algún otro servicio de transporte.

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