iStock

Artista, científico, inventor, filósofo y muchas cosas más. Así fue el italiano Leonardo da Vinci, quien murió hoy hace 497 años.

Este personaje, uno de los más importantes de la época renacentista, es mundialmente conocido por sus magníficas pinturas —desde la Mona Lisa hasta La última Cena—, y sus grandes inventos —como la máquina voladora y el compás—, por ejemplo. Sin embargo, su obra es mucho más amplia.

En el marco de su aniversario luctuoso, aquí te presentamos algunas de las creaciones que probablemente no sabías que pertenecen a da Vinci.  

La bicicleta

Anuncio

Leonardo-Folio-133v-Bicycle-codex-atlanticus-bike

En el Antiguo Egipto se fabricaron artefactos rudimentarios con dos ruedas unidas por una barra. También se conoció en China una máquina similar pero con ruedas hechas de bambú. Pero la referencia documentada más antigua de una bicicleta como tal data del año 1490.

Se trata de un bosquejo que aparece en el famoso Códice Atlántico, una colección encuadernada de dibujos y escrituras de Leonardo da Vinci. Este muestra un aparato con dos discos traccionados mediante un par de pedales.

Es importante destacar que, a pesar de la evidencia, algunos expertos han puesto en duda la autenticidad del diseño, argumentando que el dibujo es en realidad una falsificación añadida después de la restauración de la obra en la década de 1960.

El automóvil

Istituto e Museo di Storia della Scienza, Firenze
Istituto e Museo di Storia della Scienza, Firenze

Los diseños de Leonardo da Vinci para un vehículo autopropulsado fueron revolucionarios para su época. Es por esto que muchos consideran que sus planos dieron origen a los automóviles actuales.

Su coche de madera, que nunca llegó a construir, debía accionarse por la interacción de muelles con ruedas dentadas, como engranes.

En 2004, un grupo de científicos del museo de Historia de la Ciencia de Florencia construyó una réplica que permitió demostrar que el aparato de da Vinci sí habría funcionado.

El traje de buzo

png;base64c33d0424cc74296b
Museu Maritim de Barcelona

A da Vinci siempre le llamó la atención el mar. Así, durante su estancia en Venecia en el año 1499, diseñó un traje que permitiría al usuario sumergirse en este sin dejar de respirar. Sin embargo, de haberse hecho realidad, su idea no habría funcionado del todo.

La escafandra imaginada por el italiano debía contar con un sistema de mangueras de cuero y caña conectadas a un voluminoso recipiente de madera hueca, con la idea de que flotara. De acuerdo con los bocetos de Leonardo, un orificio en su parte superior debía dejar pasar el aire por todo el aparato hasta llegar al usuario.

Probablemente, este dispositivo hubiera terminado lleno de agua, aunque sin duda sirvió de inspiración para el equipo que utilizan los buzos actuales.

El vehículo blindado

Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia Leonardo da Vinci
Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia Leonardo da Vinci
Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia Leonardo da Vinci
Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia Leonardo da Vinci

A este artilugio se le considera como el precursor de los tanques modernos. Se trata de un vehículo equipado con una gran cantidad de armas y una cobertura protectora reforzada con placas de metal capaz de moverse en todas direcciones.

El problema con esta creación de Leonardo da Vinci está en las manivelas que supuestamente le permitirían avanzar hacia cualquier lado, ya que estas haría imposible mover el aparato hacia adelante.

Algunos expertos consideran que un detalle así difícilmente habría sido pasado por alto por el renacentista, e incluso sospecha que saboteó su propio diseño para que nunca fuera construido.

El barco de guerra

Getty Images
Getty Images

Este barco estaba equipado con una enorme guadaña o dalla que podría operarse desde adentro del navío con ayuda de un mecanismo basado en engranes para subirla y bajarla.

Como en otros casos, el boceto de este buque destinado a la guerra nunca llegó a hacerse realidad.

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!