Agua potable limpia, reto para 2016

Cerca de mil 800 millones de personas beben agua posiblemente contaminada: ONU

Getty Images

Actualmente, el agua que beben cerca de mil 800 millones de personas en el mundo puede estar contaminada con E. coli, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En el marco del Día Mundial del Agua, que se conmemora este 22 de marzo, la organización recordó que en 2015 se calculó que 663 millones de personas carecían de agua de fuentes mejoradas, las cuales se encargan de separar este líquido del contacto con excrementos para evitar la bacteria.

Sin embargo, datos procedentes de una nueva tecnología disponible para hacer pruebas indican que mil 800 millones podrían estar bebiendo agua contaminada, incluso de algunas fuentes mejoradas, cifra que casi triplica la estimación anterior.

Por otra parte, de acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el esfuerzo para llevar agua potable a millones de personas alrededor del planeta va a ser aún más problemático este año debido al cambio climático.

Unicef explicó que estos trastornos suponen una amenaza para el abastecimiento y la seguridad del agua para millones de niños que viven en zonas propensas a sequías o inundaciones.

El director de los programas mundiales de agua, saneamiento e higiene de Unicef, Sanjay Wijeserkera, dijo al respecto que la disponibilidad de pruebas más baratas y eficientes permite alcanzar un acuerdo sobre la magnitud del desafío que enfrenta el mundo en relación a la potabilidad de este líquido.

Uno de los principales factores que contribuyen a la contaminación fecal del agua es un saneamiento deficiente. Cerca de dos mil 400 millones de personas carecen de retretes adecuados y casi mil millones defecan al aire libre, lo que significa que las heces pueden estar tan presentes como para contaminar incluso fuentes de agua mejoradas.

Las preocupaciones sobre la seguridad del agua se multiplican, además, debido al cambio climático, destacó la ONU.

Detalló que cuando el agua escasea durante las sequías, las poblaciones recurren al agua superficial contaminada; en tanto que las inundaciones dañan instalaciones de tratamiento y propagan las heces, lo que a menudo genera un alza de enfermedades como cólera y diarrea.

Además, las altas temperaturas causadas por el cambio climático aumentan también la incidencia de enfermedades relacionadas con el agua como el paludismo, el dengue y ahora el zika, a medida que se incrementan las poblaciones de mosquitos y se amplía su alcance geográfico.

Según Unicef, los más vulnerables son los casi 160 millones de niños menores de cinco años a nivel mundial que viven en zonas de alto riesgo de sequía, así como los casi 500 millones de menores que viven en zonas de inundaciones.

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