Dan Kitwood/Getty Images)

La aplicación “Entrain” para teléfonos inteligentes permitió a investigadores estadounidenses descubrir más sobre los hábitos del sueño en el mundo y precisar el papel jugado por las presiones de la sociedad y los ritmos biológicos.

De acuerdo con la publicación Science Advances, los científicos identificaron cómo la edad, el sexo y la cantidad de luz natural a la cual un ser humano se ve expuesto, afectan la duración del sueño en más 100 países.

Además, revelaron cómo las presiones de la vida social afectan los ciclos biológicos diarios, fundamentalmente a la hora de ir a la cama.

“Parecería que la sociedad y sus estímulos determinan sobre todo la hora de acostarse y que el reloj interno del cuerpo fija la hora de despertar”, aun si las obligaciones profesionales, los hijos y la escuela también juegan un papel, explicó Daniel Forger, matemático de la Universidad de Michigan, coautor de la investigación.

Por otra parte, el déficit de sueño está ligado a la hora en que uno se acuesta, agregó.

Uno de los métodos empleados para recopilar los datos que sustentan este estudio fua la utilización de la aplicación móvil “Entrain”, lanzada en 2014, con el fin de ayudar a viajeros a adaptarse a las diferentes zonas horarias, permitiéndoles recoger numerosos datos sobre los hábitos del sueño de miles de personas en distintos países.

“Entrain” es un programa personalizado de exposición a la luz que ayuda a adaptarse a un nuevo huso horario, colocando los horarios de un vuelo, arroja una “agenda sugerida” de sueño y actúa sobre los ritmos circadianos o ciclos biológicos diarios.

El “reloj biológico” humano, es del tamaño de un grano de arroz y está situado detrás de los ojos. Contiene 20,000 neuronas, se regula en función de la cantidad de luz que cada persona capta, sobretodo de la luz natural.

Los investigadores estimaron que la duración promedio del sueño en el mundo varía de un mínimo de 7 horas y 24 minutos en Singapur y Japón; a un máximo de 8 horas y 12 minutos en Holanda.

Esta diferencia de 48 minutos parece escasa, pero media hora de carencia de sueño puede tener efectos considerables sobre las funciones cognitivas y la salud, señalan los investigadores en el texto publicado.

Según el informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, uno de cada tres adultos estadounidenses no duerme el mínimo de siete horas recomendado.

La carencia crónica de sueño aumenta el riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, destacan los CDC.

Los hombres de mediana edad son los que menos tiempo duermen, mientras que en promedio las mujeres se acuestan antes y se levantan más tarde y duermen unos 30 minutos más que los hombres.

CON INFORMACIÓN DE AFP

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