Así hizo trampa VW con sus emisiones

La revista New Scientist explica cómo pudo haber trucado Volkswagen sus automóviles diesel; la UE podría recurrir a pruebas de campo para evitar engaños

Prueba 2

El escándalo por el uso de un programa para trucar las emisiones contaminantes de modelos Volkswagen con motores diesel continúa creciendo. Si bien los detalles del funcionamiento de este software aún se desconocen, la revista New Scientist planteó algunas formas en las que pudo ocurrir el engaño.

La primera, dice la publicación en su portal web, es minimizar la producción de óxidos de nitrógeno. Este se genera principalmente cuando la temperatura dentro de los cilindros es alta y existe suficiente oxígeno disponible.

¿Qué sucedía en este caso? Una parte de los gases del escape se recirculaba al motor para reducir la temperatura y el oxígeno. Los motores diesel TDI de Volkswagen cuenta con este sistema EGR (Recirculación de Gases de Escape)

Otra forma de minimizar la emisión de óxido de nitrógeno se consigue cerrando de forma anticipada las válvulas de escape para que parte del gas se quede dentro del cilindro. Una tercera estrategia busca incrementar la proporción de aire y combustible, dejando menos oxígeno para que reaccione con el nitrógeno y forme el óxido.

Una vez que se produce, la reducción se logra con el sistema de trampas de óxidos de nitrógeno (LNT) o el reductor catalítico selectivo (SCR) que está conectado al escape.

En cualquier caso, dice New Scientist, se reduce el rendimiento del motor. La red LTN absorbe el óxido de nitrógeno pero se satura rápidamente y requiere de la inyección de más combustible al motor, lo que incrementa su consumo.

En tanto el SCR requiere de urea en el escape, que al reaccionar con el óxido de nitrógeno forma un gas inofensivo y agua, pero los dueños del auto deberán resurtir de urea con mayor frecuencia, además que el SCR ocupa mayor espacio así que sólo se incluye en los vehículos más grandes.

El problema que enfrentaría Volkswagen en los modelos sin SCR es que el alto impacto en rendimiento y combustible puede ser considerado inaceptable por los reguladores y jueces con lo que la multa por el engaño se incrementaría todavía más.

La colocación de este dispositivo requiere de modificaciones en los automóviles, algo a lo que sus dueños podrían oponerse. En ese caso la automotriz deberá cambiar el vehículo o reembolsar su costo.

Antes de que se descubrieran el polémico programa de Volkswagen, ya se discutía la imprecisión de las pruebas de automóviles, ya que las condiciones del laboratorio no reflejan la situación habitual en la que se conduce un vehículo, además que hay otros trucos, como inflar más las llantas o desconectar la batería, que alteran el resultado.

La Unión Europea ya planeaba realizar pruebas con equipo portátil para tomar lecturas en situaciones realistas de manejo. Las automotrices buscaban suavizar esta propuesta. Ahora, dice la revista New Scientist, encontrarán más obstáculos en el camino.

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