Por años, los paleontólogos han supuesto que las estructuras óseas ornamentales con las que contaban las cabezas de algunas especies de dinosaurios —como los protoceratops— tenían dos funciones principales: la de mostrar su estatus social y la de generar atracción sexual. Sin embargo esta teoría no había sido comprobada, hasta ahora.

Rebecca Gelernter
Rebecca Gelernter

Un equipo de científicos de la Queen Mary University of London, en Reino Unido, logró comprobar, por primera vez en la historia, que los cuernos y crestas de estos animales extintos les ayudaban a encontrar pareja.

El trabajo, publicado en la revista Paleontología Electrónica, revela que los dinosaurios jóvenes no poseían huesos ornamentales en la cabeza, sino que estos aparecían hasta que alcanzaban la madurez.

Para llegar a esta conclusión, el grupo de expertos analizó los cambios en la longitud y la anchura de la gola ósea de la especie Protoceratops Andrewsi durante cuatro etapas diferentes: cría, joven, casi adulto y adulto.

David Maas
David Maas

Esta prueba realizada con ayuda de 37 especímenes fósiles mostró que la estructura no sólo cambió de tamaño, sino también de forma.

El texto afirma que “el patrón de crecimiento observado en la gola de estos dinosaurios encaja con las estructuras de numerosas especies actuales y forma un patrón coherente de desarrollo hasta la edad adulta”.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIA SINC

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