¿Qué pasa en el cerebro cuando invaden nuestro espacio personal?
iStock

(Notimex).-Cada ser humano tiene su propia individualidad respectivamente, en ésta existen territorios a los que no nos gusta que irrumpan los demás. Cuando alguien entra en este espacio, nuestro cerebro reacciona de una manera automática o instintiva, dicen expertos.

Desde hace tiempo se sabe de la existencia del espacio personal y que la invasión de éste puede provocar que las personas se sientan incómodas. Recientemente, los científicos han comenzado a comprender lo que ocurre en el cerebro cuando alguien se acerca demasiado a estos espacios.

Una reacción automática

En este acercamiento a nuestros territorios, hay una respuesta “automática e instintiva” en el cerebro de una persona porque no tiene control sobre ello, “es una reacción inconsciente”, afirma Daphne Holt, profesora de psiquiatría de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston.

Tanto en monos y en seres humanos, los investigadores han identificado una red de regiones cerebrales que incluyen dos áreas que responden a los objetos que se acercan demasiado: la corteza premotora en el lóbulo frontal y la corteza parietal, explica.

El área premotora del cerebro juega un papel en la generación de movimientos y otras acciones motoras, mientras que la corteza parietal es la parte que procesa la información sensorial sobre el mundo alrededor.

En la práctica, las diferencias entre las funciones de estas dos áreas “no son del todo claras; más bien, ambas parecen responder a la información sensorial y están involucrados en la generación de acciones”, añade la especialista. En esencia, las dos cortezas forman una red que reconoce y mantiene el espacio personal, precisa Holt.

Estudios con humanos y animales

En estudios realizados en monos, los investigadores demostraron que cuando se estimulan las células en esta red cerebral se producen ciertos movimientos de la mano, como el golpear con fuerza, y ciertos movimientos faciales, como una mueca de dolor o entrecerrar los ojos.

En una investigación con seres humanos, Holt realizó escáneres cerebrales a 22 voluntarios para después mostrarles imágenes de rostros, automóviles y esferas, primero acercándolas y luego alejándolas.

Nuevamente los voluntarios fueron sometidos a escáneres y los resultados mostraron que las dos áreas del cerebro respondieron cuando las caras, pero no los coches o las esferas, se “acercaron”, pero no cuando se alejaron.

En efecto, el mantenimiento de espacio personal, o zona de defensa en todo el organismo, parece ser un mecanismo vital de supervivencia tanto en animales como en personas, pues si alguien está muy cerca del cuerpo podría hacerle daño.

En la infancia, la adolescencia y hasta en la edad adulta las personas pueden definir su propio espacio, la etapa de crecimiento y el cómo es que se determina puede variar. El cerebro tiene muy claro y establecido este concepto de espacio personal.

“Burbujas” del espacio personal

En la década de 1960, el antropólogo estadounidense Edward Hall identificó cuatro diferentes “burbujas” para describir el espacio personal:

1.- “Espacio íntimo”. Se reserva por lo general para amigos cercanos y familiares. Se extiende en promedio unos 46 centímetros del cuerpo.

2.- En la segunda burbuja pueden entrar amigos y conocidos. Hasta 1.2 metros de distancia.

3.- “Espacios social”. Aquí se aceptan las interacciones con nuevos conocidos y desconocidos que pueden tener lugar. Desde 1.2 a 3.7 metros del cuerpo.

4.- La cuarta corresponde al área pública, que cualquiera puede entrar.

Aunque hay muchos factores que determinan el tamaño y la flexibilidad de cada uno de los territorios personales, como las influencias culturales, si la persona que está cerca de ti es o no del mismo sexo o nivel social, entre otros.

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín, ¡suscríbete!

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre