Así será el primer trasplante de cabeza humana

Valeri Spiridónov, quien sufre de atrofia muscular espinal, tendrá un nuevo cuerpo en 2017.

Así será el primer trasplante de cabeza humana

El traslado de cualquier órgano o tejido de una persona a otra ya es bastante complejo. Aun así, el neurocirujano italiano Sergio Canavero quiere llevar este tipo de procedimientos al siguiente nivel al realizar el primer trasplante de cabeza en humanos. Esta operación quirúrgica no se debe confundir con un ‘simple’ intercambio de cerebros, Canavero se refiere a, literalmente, tomar la cabeza completa de un paciente y trasladarla a otro cuerpo.

Algunos lo llaman genio, otros lo califican como soñador y varios más lo tachan de loco pero todo ello no ha logrado impedir que el especialista italiano continúe con sus planes para realizar el primer trasplante de cabeza humana en 2017. Recientemente, el neurocirujano dio a conocer que ya ha ‘ensayado’ con animales como el mono y que los resultados han sido exitosos, aunque no se intentó conectar la médula espinal, la cual es sin duda la parte más delicada del procedimiento.

La clave, que hasta ahora no se ha podido resolver, es unir las fibras que salen del sistema nervioso central y llegan hasta la médula para luego dar movimiento a los brazos o a las piernas. De lograr esto, las tetraplejias o las paraplejias serían curables. Sin embargo, Sergio Canavero asegura que muy pronto será posible y sigue trabajando en ese sentido.

Más allá de Frankenstein

Sergio Canavero, miembro del Grupo de Neuromodulación Avanzada en Turín, Italia, es conocido por muchos como el ‘doctor Frankenstein’. Pero al tiempo que rechaza las críticas a su trabajo, afirma que es para él un “honor” ser comparado con este personaje ficticio. Además, recuerda a sus colegas que en la medicina “quien arriesga gana”.

El italiano fue inspirado por la investigación científica de Robert White quien, en 1970, logró trasplantar con relativo éxito la cabeza de un simio en el cuerpo de otro, aunque también lo hizo sin conectar el sistema nervioso. Más allá de seguir los pasos del doctor Frankenstein’ descrito por Mary Shelley, a estos especialistas los ha movido la posibilidad de cambiarle la vida a personas discapacitadas o que sufren de fallos orgánicos generalizados.

¿Cómo será la operación?

De acuerdo con Canavero el primer paso para realizar esta cirugía es enfriar el cuerpo a una temperatura tan baja que evita que las células del tejido vivo se pierdan al realizar los delicados cortes. Quedan al descubierto las venas carótidas y yugulares, así como la columna que, más tarde, es abierta para exponer la médula espinal.

Mientras esto se lleva a cabo, el cuerpo del donante respira y transmite sangre a los tejidos por medio de diferentes equipos.

Posteriormente, se hace el ‘cambio’ y se da inicio a la reconexión entre las dos partes —la cabeza y su nuevo cuerpo—, para lo que se utilizan pequeñas cánulas en las carótidas y yugulares. Luego, se unen y cosen. Es importante que durante la transferencia se cierren los vasos sanguíneos para evitar embolismos. Al hacer la unión, el flujo sanguíneo del cuerpo se restablece automáticamente en la cabeza del receptor.

Según el italiano, lo que sigue es conectar las capas que rodean a la médula espinal y estabilizarla por medio de cables o fijaciones. Se unen los nervios vago y frénico, se conectan el esófago, la tráquea y, finalmente, se cose la piel.

Terminando la intervención, el paciente deberá permanecer cuatro semanas en coma, tras las cuales podrá empezar a hablar y a mover la cabeza de nuevo. Sin embargo, la persona no podrá caminar, por lo menos, durante un año.

Más de 50 personas ya se apuntaron como voluntarios para recibir este trasplante. El primero en la lista será el programador ruso Valeri Spiridónov, quien  sufre de atrofia muscular espinal. La cita será en un quirófano chino y está fechada para diciembre de 2017. El costo total de este procedimiento será de 15 millones de dólares.

 

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!