Barcelona: cuando los nervios traicionan al campeón

Descubre lo que hay detrás de la caída del equipo blaugrana.

David Ramos/Getty Images

A principios de marzo, durante la jornada 28 de la Liga Española, el Barcelona contaba con una cómoda ventaja de 72 puntos contra 64 del Atlético de Madrid y 60 del Real Madrid. Sin embargo, el domingo 17 de abril, el Barcelona sumó su tercera derrota consecutiva durante un partido contra el Valencia que terminó con un marcador 2 a 1.

Este fracaso dio al campeonato un giro inesperado, con un empate de puntos entre el equipo blaugrana y el Atlético, que derrotó 3 a 0 al Granada y al Real Madrid a uno.

Pese a que el Barça tuvo ocasiones suficientes para llevarse la victoria, principalmente tras anotar el gol número 500 en la carrera profesional de Lionel Messi; ni Neymar ni Luis Suárez lograron cambiar el rumbo del partido.

David Ramos/Getty Images
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“Fuimos superiores al Valencia en todos los aspectos, menos en la efectividad”, declaró Luis Enrique Martínez, entrenador del equipo culé, “y creo que van a ser necesarias las cinco victorias”, dijo respecto a las opciones que le quedan al club para finalizar campeón.

Resultó evidente que la eliminación en los cuartos de la Champions ante el Atlético que se dio el 13 de abril aún dolía a los blaugranas.

¿Por qué un grande como el Barça dejó de ganar? ¿Qué sucede en la mente de sus jugadores?

La licenciada en psicología por la Universidad de las Américas (UDLA) Rebeca Ríos Sánchez, quien además forma parte de aquellos que se han esforzado por impulsar la inclusión de esta disciplina en la formación y desarrollo de los futbolistas en México, consideró que probablemente se trata de un caso de nerviosismo pasivo.

“Es una situación en la que el jugador está aparentemente tranquilo, sin embargo, tiene pensamientos negativos; su ansiedad sube, se estresa, e incluso puede llegar a presentar tensión muscular, la cual provoca lesiones”, explicó en entrevista para Tec Review Web, “esto también afecta la creatividad en la cancha y desencadena agresiones para con sus compañeros, contra el técnico, contra el rival o contra el árbitro”.

De acuerdo con la especialista, las tarjetas amarillas que ha recibido el Barça durante este periodo posiblemente están relacionadas con este estado mental.

El problema, según Ríos Sánchez, pudo tener origen en diferentes situaciones. La primera tiene que ver con la entrada de nuevos jugadores y el regreso de Luis Enrique “Lucho” al club.

“Siento que, a pesar de que este técnico entró al finalizar una era para el Barcelona, cuenta con el respaldo de un cuerpo técnico que ha estado con él desde sus inicios, entre ellos el psicólogo Joaquín Valdéz”, dijo, “pero creo que nunca se habían enfrentado a un equipo de estrellitas, de futbolistas que piensan que simplemente con saber patear el balón ya ganaron”.

Como ejemplo de ello, la psicóloga mencionó el caso de Messi. “Puedes ver como realmente es él quien mueve a los demás: si está de buenas, el Barça juega bien pero, en ocasiones, si no le da la gana, tanto Messi como el equipo pasan desapercibidos”, dijo.

David Ramos/Getty Images
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Una segunda probable causa de esta mala racha tiene que ver con su historial, “el Barcelona está acostumbrado a triunfar”.

“Pienso que empezaron a presionarse mucho con el clásico”, comentó Rebeca Ríos, “realmente no les importó el partido del 20 de marzo, cuando empataron, sólo estaban concentrados en ganarle al Real Madrid”.

Más tarde, tras haber perdido también el clásico, el Barcelona se enfrentó a “un golpe muy fuerte” psicológicamente hablando.

“Ese fue el punto de quiebre”, aseguró la experta, “es un nivel de frustración muy fuerte. Lo que tuvieron que hacer es empezar a trabajar en ello desde entonces, tanto como equipo como individuos. Al no hacerlo todo se empezó a ir para abajo. Se les cayó y ahora no pueden salir de ahí”.

A pesar de esta evidente caída en el rendimiento del Barcelona, este 19 de abril el director técnico afirmó que se trata de “un equipo acostumbrado a jugar con la máxima presión”, aunque reconoció que esta “es una situación especial a la que hay que adaptarse de manera diferente y no deja de ser una prueba”.

Para salir adelante, antes de que termine esta jornada de la Liga Española, la psicóloga recomienda, antes que nada, darse cuenta de que “a cualquiera le puede pasar”.

“Lo que sucede es que estamos hablando de un gigante pero los futbolistas no dejan de ser humanos. Cualquiera comete errores y, ahora, es turno del técnico de poner manos a la obra para levantar al Barça”.

Ríos Sánchez detalló que se debe trabajar en la parte motivacional, “al tomar lo bueno de cada juego, al preguntarse ‘¿qué salió bien?’ y concentrarse en ello”. También en el perfil psicológico de cada uno de los jugadores y su estado emocional, así como trabajar en la confianza, el autoestima y la visualización.

“Hace falta, además, que el psicólogo se ponga las pilas. Que trabaje en la integración, en el trabajo grupal. Siento que hace mucha falta, ya que ahorita vemos un equipo partido por la mitad, en el que todos se echan la culpa entre sí. Hay que limar asperezas”, agregó.

Para la licenciada en psicología por la UDLA, si los blaugranas logran actuar a tiempo, podrían sorprendernos este 20 de abril con una goleada en el partido contra el Dépor. “Ahora que Messi se reencontró con el gol, podríamos ver cosas buenas”, dijo.

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