NOTIMEX/CARLOS PEREDA MUCIÑO

(Agencia Informativa Conacyt) El problema de la contaminación ambiental se convirtió durante las últimas semanas en un tema prioritario para la administración de la Ciudad de México e, incluso, para el gobierno federal. Esto a consecuencia de la mala calidad del aire, la cual registró en el último par de meses su peor nivel en cerca de una década.

Ante las medidas que se implementaron en el Valle de México con la intensión disminuir los contaminantes en la zona existe mucha incertidumbre, principalmente respecto al verdadero impacto que tiene la gran cantidad de parque vehicular en la polución o la relación entre los problemas de movilidad y los índices de contaminación. Incluso se cuestiona si las acciones que se están llevando a cabo impactan o no en la calidad del aire que respiramos.

Con el objetivo de aclarar estas cuestiones, aquí te compartimos algunas investigaciones y opiniones de expertos al respecto

¿Por qué replantear el Hoy No Circula?

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La principal causa que llevó a tomar esta decisión fue la gran cantidad de parque vehicular con que cuenta la zona metropolitana.

De acuerdo con el documento ZMVM: Hacia el colapso vial (2014), se estima que para el 2020 éste alcanzará los 7.5 millones de vehículos, cifra que supera por mucho los poco menos de dos millones contabilizados en 1990.

En ese contexto, la opinión pública se dividió en torno al uso del automóvil. Por un lado, los más reaccionarios aseguraron que todos los coches, sin excepción alguna, deben dejar de circular cuando menos un día a la semana; mientras que otros tantos alegan su derecho y, sobre todo, su necesidad en torno al uso del auto.

Basta recordar que la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) reporta que el número de viajes metropolitanos (aquellos que transitan entre el Estado de México y la Ciudad de México) rondan los 4.2 millones por día. Dato que refleja la necesidad de contar con este tipo de transporte para aquellas personas que a diario deben recorrer largas distancias desde su hogar hasta su lugar de trabajo.

Para el químico Luis Manuel Guerra, aun cuando existe la necesidad latente de controlar el número de autos que circulan a diario por la zona metropolitana, esta medida obedece más a un tema de movilidad, pues en términos de contaminación ambiental, el verdadero problema radica en los huecos en la legislación actual que permite circular a miles de autos en condiciones adversas.

Los más de 600 mil vehículos viejos a los que se les permitió circular nuevamente —con la última modificación al Hoy No Circula—, más el transporte de carga público y comercial, “sí tienen un impacto negativo considerable”, de acuerdo con el especialista.

“90% del problema lo genera la incorporación de estas unidades, y 10% las complicaciones a la movilidad derivadas de la gran cantidad de autos e incluso del nuevo reglamento de tránsito”, dijo.

Un vehículo cuyo convertidor catalítico no funciona contamina 35 veces más que uno que sí funciona. “Ahí está el verdadero problema”, afirmó Guerra.

Asimismo, detalló que ese 20% está integrado por vehículos de uso intensivo, como el transporte público a gasolina, entre los que se enlistan microbuses, combis, y taxis, así como los autos destinados a la distribución de bienes y servicios, es decir, las camionetas de hasta tres y media toneladas que circulan por la ciudad.

Las políticas públicas y el impacto del nuevo Reglamento de Tránsito

El Hoy No Circula fue concebido como una medida orientada a mitigar el uso del automóvil en malas condiciones y priorizar el uso de los vehículos más eficientes, es decir, los que menos contaminan.

Sin embargo, la corrupción derivó en que ello no sea así y que diariamente circulen miles de vehículos que no cumplen las normas ambientales, aseguró el especialista.

Asimismo, ante esa medida, aquellas personas con una mejor posición económica optaron por comprar un segundo auto para los días que no circulaban y, en consecuencia, no se disminuyó el parque vehicular activo, por el contrario, se incrementó.

Sumado a ello, con la intención de mitigar el uso del vehículo, el Reglamento de Tránsito para la Ciudad de México fue modificado para fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte. No obstante, esta medida no reflexionó en torno a la emisión de gases contaminantes, ya que se redujo la velocidad drásticamente en diversas arterias principales y se suprimieron las vueltas a la derecha, medidas que contribuyen al congestionamiento vial e impactan directamente en la emisión de gases contaminantes.

Tampoco se consideró la velocidad óptima de conducción de los vehículos en cuanto al aprovechamiento de combustible se refiere, es decir, cuando lo aprovechan al máximo y por lo tanto emiten menos gases al medio ambiente.

“Los vehículos actuales, con un sistema OBD2, convertidor catalítico de tres vías y la válvula TCV, tienen su mejor eficiencia energética, es decir, contaminan menos a una velocidad de 80 kilómetros por hora”, explicó el químico Guerra, aunque enfatizó que el impacto negativo es mínimo.

Importancia de mejorar la movilidad

No obstante al impacto real que tienen los autos nuevos y los viejos en la emisión de gases al medio ambiente, lo cierto es que la movilidad también es un tema prioritario, pues la Ciudad de México se ha convertido en la segunda ciudad con el peor tráfico del mundo.

De acuerdo con el Índice TomTom, la Ciudad de México alcanza un nivel de congestionamiento de 93% durante las mañanas y hasta de 89% durante las tardes, superada solo por Estambul, en Turquía, ciudad que experimenta un nivel de congestionamiento de 76% en las mañanas y de 109% en las tardes.

Ahora que conoces esta información cuéntanos, ¿qué crees que se debe y qué no se debe hacer respecto a los vehículos y la contaminación en la zona?

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