La ciberseguridad en un tesoro

Por Gabriela Chávez

Una masacre hizo que que Tim Cook, director general de Apple, se enfrentara al Federal Bureau of Investigation (FBI), en Estados Unidos, y se negara a desbloquear un iPhone involucrado. Se trata de la matanza en San Bernardino, ocurrida el 2 de diciembre de 2015.

En su negativa, Cook argumenta que la creación de un software que permita ingresar al equipo de una persona sin su consentimiento sentaría un precedente que facilitaría, aún más, los millones de hackeos que comprometen la información de las personas.

Sin embargo, la amenaza de un ciber-ataque latente alrededor de nuestros gadgets no sólo levantó el enojo de la compañía Apple, además atrajo las carteras de inversionistas y fondos de capital de Silicon Valley en 2015 a un grado récord. Sólo por debajo de las startups financieras, los emprendimientos de ciberseguridad recibieron el segundo mayor volumen de inversión en el año.

Desde 2011, la inversión en este tipo de startups traza una línea ascendente. Mientras en 2011 obtuvo 1,144 millones de dólares, al cierre de 2015 sumó 3,830 millones de dólares, según el reporte anual de inversiones en ciberseguridad de CB Insights.

“Es una oportunidad gigantesca”, asegura Federico Antoni, cofundador y socio director del fondo de capital mexicano Venture Partners. Sin embargo, aunque existe una clara oportunidad para los emprendedores y un problema que resolver en México, hay poco interés en el tema por parte de los emprendedores.

Millones bajo riesgo

En 2015, la Organización de Estados Americanos (OEA) listó a México como uno de los diez países con mayor riesgo de ciberataque a infraestructura de servicios críticos, como agua y luz.

En el plano del consumidor, hackeos como el ransomware, que implica el secuestro virtual de un gadget, se elevó un 113 %, de 2014 a 2015, en México. Las estafas en redes sociales crecieron 70 % en este periodo, según datos de Norton. La oportunidad de mercado en torno a la ciberdelincuencia es clara, pero muy pocos han puesto los ojos en ella.

Uno de los pioneros es David Gómez, ingeniero mexicano y cofundador de la startup Prevention & Protection (P&P), que ofrece servicios de verificación automatizada de documentos en tiempo real para diferentes empresas. Por ejemplo, saber si una credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) es falsa o no.

David cuenta que él y su papá comenzaron su emprendimiento hace cinco años. Antes, brindaban servicios de seguridad informática a grandes corporativos. Aprendieron, se certificaron y llegaron a la conclusión de que hoy la ciberdelincuencia tiene éxito porque no hay muchas opciones que ayuden a combatirlo de forma local y específica.

En México, “no hay control de las autoridades o un área que realmente funcione en este sentido. Vemos un gran mercado en el área de seguridad que podemos explotar”, afirma Gómez. Los hackers aprovechan su anonimato detrás de la red. “Si te vuelves narcotraficante, de seguro te haces millonario, pero el riesgo es muy alto; si te vuelves hacker, te vas a hacer millonario, sin tanto riesgo”.

David afirma que él y su papá “pasaron muchos altibajos” para emprender en este rubro, pues aunque su equipo cuenta con la experiencia necesaria para el desarrollo de estos productos, el negocio requiere de participación de otros actores. En su caso, el INE, que no les hizo pasar una buena experiencia.

El emprendedor comparte que requerían acceso a sus datos abiertos para cotejar que los documentos fueran válidos y así ofrecer su servicio, pero se toparon con la negativa de la institución.

No obstante, pudieron encontrar estos datos sueltos y sin resguardo. Sólo tuvieron que googlearlos. “Te dicen por la manera derecha que te no te los pueden dar, pero, por otro lado, no tienen control y no saben ni quién tiene acceso”, critica David el proceder de la institución .

A pesar de esto, P&P está en proceso de levantar inversión para crecer la startup; por ello, se han acercado a mentores, como el fondo Venture Partners.

Comunidad aislada

Hay quienes buscan crear una comunidad de ciberstartups en México, pero enfrentan problemas, como la poca especialización del talento, que frena el desarrollo de negocios innovadores.

“Falta una comunidad de desarrolladores en seguridad y es algo que vamos a intentar nosotros. Hay que comprender la seguridad y desarrollar algo que realmente va a resolver un problema”, explica Marco de Mello, director de la startup de ciberseguridad PSafe, que recientemente llegó a México para hacer crecer el sector que logró en Brasil.

Además de la promoción en conjunto, De Mello informa que, como empresa, invertirán 10 millones de dólares en México para crecer la adopción de su plataforma: una aplicación de monitoreo constante de amenazas móviles dirigidas a Android, el sistema operativo más usado en el país y el que cuenta con mayor número de amenazas cibernéticas.

El que los emprendedores mexicanos se sumen a la tendencia de ciberseguridad debe ocurrir en pocos años. Podrían aprovechar la oportunidad que crecerá a medida que se adopte mayor cantidad de gadgets conectados como vestibles, sistemas de nube personal o internet de las cosas en empresas, pues según Roberto Martínez, analista en ciberseguridad de Kaspersky, “seguridad no es algo que se resuelve con una herramienta de monitoreo o un antivirus”.