Cómo educar a un genio desde la infancia

Una investigación de 45 años de duración revela los requisitos para detectar a niños superdotados.

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El llamado Study of Mathematecally Precocious Youth (SMPY), es uno de los experimentos más largos jamás realizados. Comenzó en 1961 cuando el investigador Julian Stanley conoció a un niño de doce años llamado Joseph Bates. Era un chico brillante pero tenía poca motivación. Stanley lo convirtió en el paciente cero sobre el que inició su trabajo, consistente en comprobar cómo evolucionaban intelectual y profesionalmente un grupo de niños con facultades excepcionales.

Su objetivo era tratar de averiguar cómo se educa un genio y, ahora tras 45 años se han dado algunas conclusiones.

Finalmente fueron 5,000 individuos estudiados, de los cuales muchos son científicos de alto rendimiento. Con los datos recabados por Bates, los nuevos directores de la investigación, Camilla Benbow y David Lubinski, de la Universidad de Vanderbilt- han aportado algunas sugerencias para fomentar tanto el rendimiento como la felicidad de un niño inteligente. Y así mejorar las probabilidades para que un día llegue a cambiar el mundo, tal y como se propuso Stanley.

“Ir a buscar al genio, es lo último que aconsejamos a los padres”, afirma Benbow. “Ese objetivo puede dar lugar a todo tipo de problemas sociales y emocionales”, añadió.

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Según el equipo de Stanley, los niños que fueron seleccionados respondían ya a un perfil determinado, con capacidades cognitivas destacadas. Pero no todos las desarrollaron de la misma manera.

Los resultados indican que aquellos que tenían vínculos familiares y afectivos muy sólidos en su infancia, mostraron posteriormente mejores resultados en su rendimiento académico.

Esta conclusión no es novedosa, ya que algunos estudios lo habían confirmado. Además el estudio también reveló que los niños que aprendían a tocar un instrumento musical, que usaban los videojuegos y que leían con frecuencia, aprendían a sacar más rendimiento de sus capacidades cognitivas.

Ninguno de estos datos puede considerarse como algo tajante. No hay nada que demuestre que tocar un instrumento te convertirá en un genio. Sin embargo, la información que arroja el estudio si sirve para intuir áreas y elementos que, combinados entre sí, pueden servir para que los niños con capacidades excepcionales puedan desarrollarse de una forma plena.

Camila Benbow, decana de Educación y Desarrollo Humano de Vanderbilt, y exalumna del programa desarrollado por Julian Stanley, entregó un conjunto de instrucciones para desarrollar el potencial intelectual de los niños, conócelos.

Exponer a los niños a diferentes experiencias.

Apoyarlos no sólo en un nivel emocional, sino también a nivel intelectual.

Asegúrate de tener una relación positiva y fuerte con sus profesores.

Si el niño presenta un interés particular en una materia, darle la oportunidad de desarrollar sus habilidades en ello.

Recompensa el esfuerzo más que su habilidad.

Motiva a los niños a hacer preguntas y tomar desafíos intelectuales.

Evita calificarlos como “dotado” o “muy inteligente”.

Somete a pruebas las habilidades del niño.

Con información de Nature.

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