Cómo innovar y crecer en el intento

La investigación es la semilla del desarrollo de nuevos negocios y de las innovaciones para mejorar las condiciones de vida de miles de personas.

Por María José Martínez Vial

En el terreno de la innovación, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde finales de 2013 lanza señales de alarma para México. En aquel entonces, en su informe Apoyar la inversión en capital basado en conocimiento, crecimiento e innovación situaba a este país en la penúltima posición entre un grupo de 36 naciones en cuanto a inversión en investigación y desarrollo (I+D) realizada por sus empresas.

En 2014, este país invirtió 0.43 % del Producto Interno Bruto (PIB) en I+D, según el Banco Mundial, y, de acuerdo con datos oficiales, en 2015 destinó 0.56 % del PIB a investigación básica, investigación aplicada y desarrollo experimental. Aunque la tendencia ha crecido con el paso de los meses, el esfuerzo debería ser mayor.

Los países que más invierten cuentan con un mayor desarrollo y crecimiento económico. Alemania, por ejemplo, destina 2.92 % de su PIB en ciencia y tecnología, según el Banco Mundial; Finlandia, 3.55 %; Suecia, 3.41 %; Japón, 3.39 %, y Estados Unidos, 2.79 %.

Sólo quien arriesga, gana

La investigación es versátil, dice el doctor Zertuche. “Como puede cumplir el propósito puramente científico de satisfacer la curiosidad intelectual, también puede ser una solución a problemas pragmáticos que afectan directamente a la sociedad”.

Desde 2015, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) impulsa el Sistema Mexicano de Innovación. “Disponer de especialistas dedicados a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico es un factor crucial para la creación de nuevos conocimientos, productos, procesos, métodos y sistemas”, publicó en el estudio llamado La innovación como plataforma del crecimiento y la competitividad mexicanas.

La Concamin aboga por incrementar los recursos destinados a la ciencia y la tecnología, pero también por ampliar el número de investigadores dedicado al desarrollo de conocimientos, aplicaciones prácticas y sistemas que mejoren la competitividad de la actividad económica nacional. En ese sentido, México ocupa la penúltima posición con un investigador por cada 1,000 trabajadores, mientras que Finlandia está en la primera posición en la cantidad de expertos metidos en laboratorios, con 16 investigadores por cada 1,000 trabajadores; el promedio de la OCDE es de 7.7.

En este país, menos de 10,000 compañías cuentan con áreas específicas para la innovación, de un total de cuatro millones, informa el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Aquí hablamos de algunas que tienen claro que investigar beneficia a todos. Para incluirlas, tuvimos en cuenta dos parámetros: su inversión económica en innovación y su aportación en términos de beneficio social.

En 2014, Cemex, Alfa, Gruma, Softtek, Peñoles y Herdez destinaron 4,000 millones de pesos a Investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). También se rinden a la investigación las sedes mexicanas de algunas de las empresas extranjeras más prestigiosas: Siemens, 3M, Pfizer o Chrysler se encuentran entre ellas. Destacan, además, iniciativas como el Centro de Biotecnología de Fundación FEMSA.

Su esfuerzo debería llamar la atención de las empresas más rezagadas. Son firmas que parecen haber comprendido que investigar es una forma de participar en el desarrollo y el crecimiento económico que, lejos de contradecirse con su éxito, aporta beneficios y credibilidad.

 Softtek

Todo por mejorar el software

En México, únicamente 5 % de las empresas realiza investigación y desarrollo tecnológico, según el Inegi. Se trata de alrededor de 1,800 de un total de 35,748 consultadas en el marco de la Encuesta sobre Investigación y Desarrollo Tecnológico (Esidet) realizada por el instituto en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Una de ellas es Softtek. Se trata de una compañía de servicios de tecnología de información (TI), cuya labor es crear, probar, implementar y mantener los sistemas y productos de software de sus clientes. “El 80 % de nuestros esfuerzos de Investigación y Desarrollo está orientado a mejorar la calidad de nuestros servicios y encontrar eficiencia en costo para nuestros clientes y para la empresa”, explica Alex Camino, CMO Global de Softtek.

La compañía inició recientemente el programa Softtek Innoventures, con el que pretende involucrar a la comunidad dentro de la empresa para que también proponga ideas. El programa supone una inversión cercana a los dos millones de dólares.

Cemex

El éxito de la construcción

Destina 0.3 % de sus ventas netas a I+D, señala en su reporte anual. Sus iniciativas de I+D están coordinadas y administradas por Cemex Research Group, que abarca las áreas de Desarrollo de Productos y Tendencias de la Construcción, Tecnología de Producción de Cemento, Sustentabilidad, Procesos de Negocios y Tecnología de la Información, Innovación y Comercial y Logística. “Existen nueve laboratorios que dan apoyo a los esfuerzos de investigación y desarrollo de Cemex bajo una red de colaboración. Están estratégicamente situados en las proximidades de nuestras plantas, y proporcionan asistencia a nuestras subsidiarias operativas con solución de problemas, técnicas de optimización y métodos de aseguramiento de la calidad”, comenta Jorge Luis Pérez, jefe de prensa de la empresa.

Grupo Alfa

Clave para ir a la vanguardia

Agrupa firmas en actividades como petroquímica, alimentos, autopartes de aluminio, telecomunicaciones y petrolíferos. En 2014 destinó 45 millones de pesos a I+D+i, el 0.02 % de sus ingresos anuales. Alpek, dedicada a la petroquímica, realizó una inversión de 41 millones en investigación, lo que equivale a 0.6 % de sus ventas. “Desde sus orígenes, Alfa ha puesto atención a la investigación, la innovación y el desarrollo de nuevas ideas, nuevos productos, nuevos procesos en sus empresas, como una forma de permanecer a la vanguardia de la competencia en las distintas industrias en las que participa”, comenta Enrique Flores, director de Comunicación de Alfa.

Pfizer

La salud es lo primero

El sector farmacéutico es el primero en investigación científica en el mundo, según la Comisión Europea. Y Pfizer es uno de sus referentes. Invierte anualmente cerca de 17.8 % de sus ingresos en investigación para desarrollar las curas del futuro. “El desarrollo de nuevas medicinas ha reducido la mortalidad humana alrededor de 50 % en un periodo de 40 años”, analiza el doctor Alfredo Chi Chan, director médico de Pfizer México. Actualmente
esta compañía tiene 84 programas de investigación activos: 56 entidades moleculares nuevas y 20 indicaciones adicionales, más ocho biosimilares.

3M

La ciencia después del Post-it

Desde 1902 es una compañía que investiga. Su primer producto fue la lija. Hoy cuenta con más de 55,00 productos. En 2014 alcanzó su patente 100,000. Cuenta con un Centro de Innovación en sus oficinas corporativas en México, mientras que en San Luis Potosí tiene un Centro de Investigación y Desarrollo, en el cual 19 científicos mexicanos trabajan con 11 de las 46 plataformas tecnológicas de 3M, para desarrollar soluciones en las áreas de investigación para no-tejidos, adhesivos y películas en diferentes formatos, materiales compuestos y procesamiento de polímeros. Además, trabaja con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, así como con Conacyt, para el desarrollo académico de sus científicos. “Contamos con más de 55,000 productos agrupados en 12 categorías de expertise, tales como automotriz, manufactura, seguridad, minería, petróleo y gas, entre otras, que permiten llevar productos y soluciones que nacen en un laboratorio a diversas industrias”, dice Ricardo Romero, director de Investigación y Desarrollo de 3M México.

Gruma

La empresa del maíz

Destaca por su labor en la molienda de maíz y la producción de tortilla. No es cosa menor: en 2014 destinó 0.3 % de sus ingresos consolidados a I+D. En total, más de 3,000 millones de pesos. “Por medio de dos plantas, la división de tecnología de Gruma realiza investigación y desarrollo para la molienda de maíz y la producción de tortilla, así como la ingeniería, diseño y construcción de las plantas”, informa Pedro Rodríguez, gerente de Comunicación Externa de la firma. Esta división de investigación, además, provee servicios de asesoría y capacitación a empleados de las instalaciones de harina de maíz y tortilla. “La división de tecnología hace los equipos de producción de harina de maíz y de tortilla para nuestras propias plantas, además de vender maquinara para volúmenes pequeños de producción de tortilla a terceros”.

FEMSA

Apuesta por la biotecnología

El Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey se dedica a desarrollar investigación básica y aplicada en áreas biológicas con el fin de generar e implementar tecnologías sostenibles para la producción de bienes y servicios utilizando enzimas, microorganismos, células, animales y/o vegetales. Llevan a cabo alrededor de 150 proyectos por año y aportan aproximadamente 44% de las patentes que solicita
la institución educativa, principalmente en fármacos, alimentos, nutrigenómica, productos anticancerígenos, entre otros. “Cuando nació Fundación FEMSA en 2008 como la herramienta de inversión social de la empresa, lo primero que hicimos fue aliarnos con el Tecnológico de Monterrey para invertir en la investigación y el desarrollo de capacidades en el sector profesional del agua”, recuerda Mariano Montero, quien es el actual director de Fundación FEMSA.

Chrysler

Nuevas energías

La innovación es una necesidad de la industria automotriz y de cualquier entidad que quiera perdurar, expone el área de Comunicación de Fiat Chrysler Automobiles (FCA) de México. Actualmente, la firma trabaja en la reducción de generación de gases de efecto invernadero mediante el desarrollo de vehículos más eficientes y ligeros, así como en el uso de fuentes de energía alternativas. Además, desarrolla nuevos materiales y tecnologías para reducir el consumo de combustible, e innova en tecnología para comunicación y entretenimiento de los ocupantes. Debido al gran número de competidores en el mercado, es indispensable aportar un diferenciador, y como los clientes hoy tienen mayor acceso a información sobre los vehículos, esto – informa la automotriz– los obliga a innovar constantemente para poder destacar entre el público.

Siemens

Investigación de gigantes

Para Siemens, la innovación es el pilar de sus acciones al 2020. Planea ampliar la inversión en sus centros de Investigación y Desarrollo (I+D) de Querétaro y Monterrey,
y especializarse en proyectos de alta, media y baja tensión, así como en la investigación de tecnología de materiales. “Hemos recibido varios reconocimientos de Conacyt”, además de que tienen vínculos con el Tecnológico de Monterrey y otras instituciones educativas, dice Irma Wilde, directora de Estrategia Corporativa y Desarrollo de Negocios en Mesoamérica. “Somos una empresa que se dedica a la electrificación, a la digitalización y automatización”, puntualiza. Siemens busca que todas las ciudades sean sustentables energéticamente y tengan redes inteligentes para administrar la energía. Además, instalará seis turbinas de gas clase H en las plantas eléctricas de ciclo combinado Empalme I, Empalme II y Valle de México.

Grupo Herdez

Preservar las semillas regionales

A sus 101 años de vida, Grupo Herdez hoy es considerado líder en el sector de alimentos procesados en México. “La innovación ha sido fundamental para el crecimiento del grupo, desde las nuevas tecnologías aplicadas a nuestros procesos y productos, hasta la creatividad en las distintas formas de acercarnos a nuestros consumidores”, señala en su más reciente informe de actividades. Esta firma, en 2014, inauguró el primer Banco de Germoplasma en la Zona Mazahua con la intención de promover la conservación de semillas y plantas regionales. “Esto ayuda a proteger el patrimonio cultural y natural de esta zona”. Además tiene 15 plantas y nueve centros de distribución.

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