Comunidad Tec toma fuerza y sigue adelante
Andrea López

“No están solos, su dolor es el nuestro”.

La frase dicha por el alumno Santiago Lecumberri flotó un rato en el ambiente condensando el sentimiento general de una comunidad que hoy despidió con dolor a 5 de los suyos.

Pasan de las 12hrs en el Centro Cultural y Deportivo del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México; hace 6 días un sismo de 7.1 grados nos mostró lo vulnerables que podemos ser. Cientos de estudiantes con sus padres; profesores, trabajadores, colaboradores y directivos de la institución se han reunido para rendir un homenaje a Edgar Miguel, Alejandro, Rubén, Luis Manuel y Juan Carlos de entre 18 y 22 años. El sentimiento es general, todos con un nudo en la garganta sabemos que ya nadie, nunca, volverá a ser el mismo.

Karla García, Presidenta de la Federación de Estudiantes del Tec CCM, resume la sensación generalizada de miles de estudiantes que en unas horas se vieron obligados a crecer: “Hemos sido por necesidad de tantas maneras en tan poco tiempo, hemos querido dar y hacer tanto. Fuimos corazones asustados, fuimos corazones desesperados por la incertidumbre, fuimos corazones listos para ayudar en momentos de crisis, somos corazones rotos”.

Sin importar nada, unidos por la pena y el sentimiento común de salir adelante, los abrazos, las palabras de aliento, solidaridad y apoyo se dejan ver por doquier; las anécdotas comienzan a fluir, todos recuerdan exactamente el lugar y la hora en la que estaban el martes 19 de septiembre.

Poco a poco las familias de los estudiantes homenajeados llegan. La comunidad y autoridades los arropan; ellos mismos han preparado unas palabras que nos dejan saber más sobre sus hijos y hermanos.

Así supimos que Edgar Azano, un fan del futbol que a sus 19 años estudiaba el 5to semestre de Ingeniería en Tecnologías Computacionales, era tenaz, dedicado y muy perseverante; un líder nato que inspiraba como nadie a los demás.

Alejandro Meza, de 20 años, estudiante de 5to semestre de Ingeniería en Tecnologías Computacionales, era un enamorado de Los Beatles y los videojuegos, le encantaban las pizzas, hamburguesas  y tacos. Noble, dedicado al estudio y creativo.

Rubén Ortiz, 20 años, aficionado al tenis y al pin pon, 5to semestre de Ingeniería en Tecnologías Computacionales, siempre se mantuvo firme y enfocado a cumplir sus objetivos y sueños. Sus amigos lo recuerdan sociable, cariñoso y amiguero.

Luis Manuel Pacheco, de 22 años, le gustaba bailar, 8vo semestre de Licenciatura en Relaciones Internacionales, de sonrisa amable y actitud positiva. El hermano que todos  quisieran tener.

Y Juan Carlos Álvarez, de 18 años, joven excepcional, lleno de historias de amor y amistad, con grandes sueños y un corazón generoso.

El recuerdo de los chavos del Tec que ya no regresarán a su salón, hace que varios de los asistentes se quiebren por un momento; no obstante, en el ambiente hay entereza y la esperanza de que esto pasará y mañana será un mejor día.

Rashid Abella, Vicepresidente de la región Ciudad de México ofrece entonces un mensaje de aliento: “ no cabe duda que la adversidad saca lo mejor de nosotros, y lo más importante: nos une. Pero es muy importante que no perdamos esta unión que ganamos a pesar de esta tragedia, que esta cicatriz positiva se que genera en nosotros no se borre nunca”

El sol cae a plomo sobre cientos de ramos florales que inundan el campo deportivo, todos siguen atentos la ceremonia vestidos de blanco bajo una carpa; al fondo,  elementos de la Marina Armada de México están presentes, su ayuda fue invaluable en las horas más difíciles, su respeto y dignidad conmueven.

Comunidad Tec toma fuerza y sigue adelante
Andrea López

“Hablar en un día así, es de las cosas que nadie imagina que tendrá que hacer alguna vez”, comenta el Presidente del Tecnológico de Monterrey Salvador Alva. Habla con el corazón luego de días y horas muy largas donde reconoce haber recibido algunos comentarios duros, pero también muchísimos de aliento, apoyo y esperanza, como el que compartió de la alumna herida Monserrat Ojeda:

Tecnológico de Monterrey, no eres una universidad, no eres instalaciones, no eres un lujo. Eres la esperanza de que podemos ser mejores, de que podemos llegar lejos (…) voy a sanar, y en cuanto lo haga, voy a ayudarte a sanar a ti. Mi lugar favorito”.

Hacia el final de la ceremonia se vivió uno de los momentos más emotivos: nuestra tradición de tomar lista para saber que nuestros alumnos están presentes. Al nombrar a Edgar, Alex, Rubén, Luis Manuel y Juan Carlos la comunidad alza el puño en alto y grita ¡siempre Tec!, ¡siempre Tec!. Luego todos en forma ordenada ofrecen una flor en honor a cada uno de los jóvenes, al tiempo que el aire se llena de la porra Nautilus de los Borregos Salvajes en Ciudad de México, la energía del momento da paso a la liberación de cinco enormes globos blancos que vuelan al cielo. Representan los pensamientos y el amor de la comunidad Tec.

Comunidad Tec toma fuerza y sigue adelante
Andrea López

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