Tec de Monterrey

BioPhrame es la empresa de siete EXATEC que, con ayuda de camarones, esperan transformar sectores como el farmacéutico, alimenticio y agroquímico, entre otros.

Su producto es el quitosano, “un material que se fabrica comercialmente mediante la desacetilación de la quitina, que es un elemento estructural en el exoesqueleto de crustáceos e insectos”, dice Lizeth Sánchez López, una de las participantes en el proyecto.

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El quitosano, dice, es un bioadhesivo y un biomaterial muy útil en medicina. Y es en estas aplicaciones médicas en las que se ha enfocado la empresa y la línea es seguir en futuras investigaciones sobre aplicaciones biomédicas para la salud.

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Este proceso ecológico de bajo costo, que se diseñó en el Campus Guadalajara del Tec de Monterrey, ganó el International Genetically Engineered Machine Competition (iGEM), el concurso de biología sintética más importante del mundo, participó en el festival de emprendimiento South by Southwest, en Austin, Texas, y fueron finalistas del Reto Zapopan.

BioPhrame Tecnologies pudo profundizar en el desarrollo de su plan de negocios gracias a una beca que les otorgó el Tecnológico de Monterrey para el Programa Tec lean Accelerator de la Incubadora de Empresas en Guadalajara.

Es una empresa “con mucho potencial”, según sus creadores; Lizeth Sánchez López, Ana Sofía Arreola Hernández, Rodolfo Valdés Olivares, Daniel Flores Orozco, Jorge Armando Parra Gallegos, Itzel Milanés Hernández, y Lizette Alejandra Reyes Hernández, quienes se enfocan en desarrollar nuevas líneas de investigación con aplicaciones en la industria alimentaria o farmacéutica.