Reuters

Imagina que alguien que padece migraña pudiera mitigar su dolor utilizando su teléfono inteligente. O el de un dolor de muelas. Esa es la posibilidad que abre Chimaera, un dispositivo médico que podría cambiar la vida de los pacientes.

Este novedoso dispositivo utiliza información de una tomografía preoperatoria que permite a los médicos identificar nervios y vasos sanguíneos para el suministro de neuroestimuladores para poder manejar el dolor.

“El dolor es una serie de señales eléctricas que se transmiten por el sistema nervioso”, explica el directivo Cambridge Consultants, Simon Karger. Los neuroestimuladores aplican impulsos eléctricos para alterar la actividad cerebral en un área específica y de esa manera influenciar en lo que percibe el cerebro.

El objetivo, agrega Karger, es resolver cómo implantar de forma rápida y sencilla los neuromoduladores en el nervio correcto: “Con Chimaera hemos combinado tecnología sensora inteligente con información preoperatoria para el suministro de estos neuroestimuladores, así una cirugía que hoy sólo pueden hacer cuatro o cinco personas será accesible a cirujanos de todo el mundo y por lo tanto a mucha mayor población”.

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Los desarrolladores afirman que muchas de las herramientas quirúrgicas actuales ofrecen poca retroalimentación a los cirujanos. Con Chimaera la generación de información en tiempo real ayudará a que los especialistas realicen operaciones complejas con menos riesgos y mejores resultados para los pacientes.

Si bien podría tomar tiempo para que un dispositivo como Chimaera llegue a las manos de los cirujanos, Karger afirma que podría abrir camino para el manejo del dolor a través de un teléfono móvil.