Te has preguntado ¿por qué cada uno de nosotros aprendemos las cosas de forma diferente y a diversos ritmos? La respuesta es que todos somos diferentes, por lo que las instituciones educativas no pueden tener un solo método y aplicarlo a todos los estudiantes por igual. Sobre este tema habló el especialista en la ciencia del aprendizaje Robert Duke durante el 2º Congreso Internacional de Innovación Educativa que se lleva a cabo en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.

“Muchas personas tratan de mejorar el sistema educativo sin conocer realmente cómo funciona el cerebro, ese es el principal problema” comentó el también profesor de la Universidad de Texas en entrevista para Tec Review Web.

Explicó que cuando un joven es exitoso en sus estudios se debe en la mayoría de los casos a su capacidad de adaptarse al esquema sobre el que trabaja su escuela o universidad. “Los que van mal no son menos capaces, simplemente tienen una forma diferente de aprender. Todos tenemos habilidades diferentes” dijo Duke.

Los centros de estudio tienden a catalogar a las personas que aprenden rápido como “inteligentes y destacados”, pero para Robert Duke ese no debería ser el objetivo de las escuelas, ya que “a fin de cuentas todos van a crecer, van a trabajar y van a formar parte de nuestra sociedad. Por ello nos debe importar que todos los estudiantes se gradúen realmente preparados”, detalló.

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“La competitividad en algunos casos es motivadora, pero en muchos otros tiene el efecto contrario” aseguró.

Tecnología inteligente

El profesor Robert Duke considera a la tecnología como una herramienta realmente útil para el aprendizaje, “siempre y cuando se utilice de forma inteligente”.

“Cuando la televisión salió al mercado todos pensaron que cambiaría el mundo, que lo iba a revolucionar. Con la llegada de las computadoras y el internet pasó lo mismo. Sin embargo, la gente no aprovecha estos avances al máximo” consideró Duke.

El especialista en la ciencia del aprendizaje puso como ejemplo los cursos abiertos en línea. “Sólo una tercera parte de los que se inscriben a clases on line los terminan y realmente los aprovechan” explicó; “quizás también le falta el componente humano, la interacción con compañeros que ayuden a comprender mejor los temas”.

Para Duke, la interacción humana es fundamental en los procesos de aprendizaje, incluso lo ha implementado en la Universidad de Texas, en donde trabaja desde hace cerca de 30 años. “Por ejemplo, si pedí a los alumnos a leer algo, antes de que la clase inicie los hago pensar en algún punto interesante o confuso de la lectura y les pido que lo compartan con sus compañeros. Siempre se puede aprender de la persona que está sentada junto a ti” compartió.

Tecnología para el análisis del comportamiento humano

El profesor Robert Duke es también creador de Scribe 4, un programa de análisis de datos que permite a los usuarios etiquetar “eventos” durante observaciones en directo o en grabaciones de vídeo, además de agrupar los resultados y etiquetarlos con configuraciones personalizadas.

“Es un proyecto que empecé en 1993”, dijo Duke, “otras personas me ayudan a escribir el código con el que funciona, pero yo lo diseño”.

Scribe 4 es la más reciente versión de este producto, la primera aún trabajaba con videos en VHS. “La idea surgió cuando compré mi primera computadora. Entonces era muy difícil analizar los comportamientos humanos, revisarlos y compartirlos. No era nada amigable. Fue así que me propuse hacer que la computadora simplificara el proceso”.

Gracias a esta tecnología que funciona con base en una plataforma JavaScript, quienes se dedican a estudiar el comportamiento humano pueden “analizarlo con mayor facilidad, mostrarlos a otra persona e incluso utilizarlo como material de apoyo en conferencias o clases. Yo incluso he puesto a mis estudiantes a observar sus propias actuaciones” dijo.