Daniel Gonzalez

El 11 ideal para tu startup

Por Gabriela Chávez

Algunos podrían pensar que la clave para una startup exitosa es la idea en sí misma o el plan de negocios o, tal vez, aun, los inversionistas que la respaldan. Incluso, hay emprendedores que suelen darle más peso a factores externos a su negocio y dejan de lado la verdadera médula que lo hará funcionar correctamente: el equipo.

Si bien las buenas ideas pueden ser resultado de la inventiva de una sola persona, son contados los casos de quienes emprenden el camino sin un compañero que los complemente. Eso sería como pensar que una persona puede invertir, diseñar, programar, probar, ejecutar, vender y quedarse con todo el éxito sin experimentar fallas.

Aunque parece difícil que alguien pensara en completar el ciclo del negocio en solitario, Arturo Galván, quien es el director general del fondo Naranya, asegura que es muy frecuente que aquellos interesados en emprender no le den la importancia necesaria a tener un buen equipo en su startup.

¿Se trata de arrogancia? Quizá sí, en algunos casos. Galván comenta que uno de los problemas entre los emprendedores primerizos es creer que tienen todas las capacidades, tanto técnicas como empresariales, para llevar a buen puerto un emprendimiento.

“Hay que entender que él o ella no tiene que tener todas las capacidades para llevar a cabo un proyecto de negocios y, por eso, es importante saber valorar al equipo. Santa Claus no existe”, subraya este empresario, que es egresado del Tecnológico de Monterrey.

No tener un equipo correcto es la causa por la que 23 % de las startups no funciona, de acuerdo con el ranking de las razones por las que fracasan los emprendimientos, publicado por la consultora de Silicon Valley, CB Insights.

Entre los 20 motivos que esta firma norteamericana expone, un equipo deficiente ocupa la tercera posición, sólo por debajo de la falta de mercado con 42 % y quedarse sin capital con 29 %.

No obstante, existe una razón de mayor fondo por la cual los emprendedores suelen ir en solitario: las aulas universitarias. Y es que, de acuerdo con Galván, quienes resultan más proclives a emprender son los alumnos con perfiles administrativos, de negocio y creativos. Mientras que los ingenieros y los estudiantes que cuentan con conocimientos más técnicos realizan un proyecto tras otro, son pocas las veces en que éstos dejan de ser un trabajo escolar.

“Los unos no conocen a los otros”, analiza Arturo Galván. “Los miembros del equipo deben ser complementarios al 100 %. Para una startup tecnológica, uno debe tener perfil informático y otro debe tener perfil de negocios”. Lo ideal –de acuerdo con él– es conjuntar personalidades distintas que, al mismo tiempo, puedan compartir valores. “En México hay un problema de calidad de equipos, ya que éstos suelen ser de media calidad, y para resolverlo se tendría que empezar desde las universidades”, señala el empresario. “Deberían hacer cursos multidisciplinarios para que se puedan formar equipos buenos. En México sí está pasando, pero muy lento”.

En el país, esta carencia de complementos dentro de los equipos se advierte como una falla recurrente. Alrededor de 75 % de las empresas nuevas muere a los dos años de haber surgido. Y la razón principal es la falta de capital. En segundo lugar, se encuentra la mala estructura organizacional, según datos del libro Las principales causas del fracaso de los negocios en México, realizado por el movimiento FuckUp Nights y el Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera, del Tecnológico de Monterrey. Así que ahora, además de tener una idea brillante, debes observar con detalle a quienes quieres cerca para meter el gran gol.

Ya no te truenes los dedos

Para el inversionista de Silicon Valley, Samir Patel, lo más importante de una startup es el equipo. Por ello, no debes dejar al destino para que llegue el socio ideal; debes buscar y atraer a aquellas personas que puedan actuar juntas como las piezas de un engrane, esto con la intención de que la maquinaria de negocios funcione a la perfección. “Debe ser un equipo altamente complementario que permita que la empresa se enfoque en el crecimiento”. El equipo funcional es el que tiene claras las metas del negocio y cada integrante se avoca a su parte de la cadena de suministro, la cual, en medio de un mercado de startups en el que se mueve un poco más de 43,700 millones de dólares en inversiones de capital –únicamente en Silicon Valley–, debe tener cubierto cada frente, si es que desea destacar.