El CES de los drones… no regulados
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Por Sofía Sánchez Morales

Los drones empezaron a salir en las noticias hace un par de años como dispositivos utilizados por el ejército estadounidense para realizar operaciones en zonas de conflicto. Ahora, son el ‘juguete’ más codiciado por miles de personas en todo el mundo, y se espera que, para el año 2020, haya 7 millones de drones sobrevolando suelo estadounidense.

Los equipos también demostraron su enorme popularidad en el CES 2017, celebrado en la ciudad de Las Vegas, Nevada, donde compañías de todo tipo presentaron sus apuestas en este rubro. Marcas como Polaroid y Skyrocket lanzaron drones con cámaras especializadas en la toma de selfies, e incluso se han presentado drones que no vuelan, sino que se mueven por tierra y agua.

Sin embargo, los que sí vuelan, se están convirtiendo en un problema para las autoridades de todo el mundo, explicó en conferencia Michael Huerta, director de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos.

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Mientras que en 2015 los pilotos de la federación presentaron quejas por haber visto 1,200 drones desde sus vuelos, la cifra escaló a 1,800 en 2016. La FAA prometió liberar una serie de regulaciones en diciembre, sin embargo, ahora consideran que los retos son muy grandes y esperan dar a conocer las regulaciones “lo antes posible”, afirmó Huerta.

Los retos son en verdad complejos, los drones son al mismo tiempo juguetes y dispositivos peligrosos, dependiendo de las manos en las que se encuentren y el uso que se les dé. Una empresa puede tomar hermosas fotos aéreas de una fiesta, mientras que un terrorista puede utilizarlos para espionaje.

“Intentamos encontrar un balance, porque a pesar de los riesgos, hay mucha innovación y creatividad. No queremos solo llegar y decirle a la gente lo que no pueden hacer”, expresó Huerta. “Lo más importante en este momento es la educación. Que la gente sepa cómo usarlos”.

La FAA sí liberó una serie de reglas para la operación comercial de drones, que incluyen la certificación, a la que ya han aplicado 37,000 personas. Además, la administración ya trabaja en soluciones como el Drone Advisory Committee y el desarrollo de tecnologías para la detección de equipos sospechosos.

Hasta ahora, cerca de 670,000 personas han registrado sus drones en Estados Unidos, lo que les permite tener un mejor control del tema. Además, trabajan con la agencia espacial NASA para establecer leyes respecto al uso de drones fuera de la visión del piloto.

El otro reto es que las regulaciones deberán llevar a acuerdos internacionales, afirmó el administrador, de la misma forma que se hace con aeronaves tripuladas. “Las cosas solo se van a poner más complicadas, no menos, y tenemos que prepararnos”, consideró Huerta. “La velocidad de los cambios es abrumadora, así que vamos por un buen comienzo, pero esto es solo el inicio”.

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