El panorama de la contaminación tras el Hoy No Circula ampliado

Esta medida de emergencia llegó a su fin. ¿Significa que el problema se solucionó?

Este 30 de junio, el Hoy No Circula ampliado llegó a su fin. Se trató de un esfuerzo de las autoridades de los estados que integran la Megalópolis (Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Tlaxcala y Puebla) para disminuir los niveles de contaminación que se registraron en la zona en marzo pasado.

Esta medida obligó a todos los vehículos dejar de circular un día a la semana y un sábado al mes, sin importar el holograma con el que cuentan, sea cero, doble cero, uno o dos. ¿Significa el término de este programa que el problema se solucionó?

De acuerdo con el grupo de expertos que participó en la mesa de discusión Calidad del Aire y Movilidad que se llevó a cabo en el marco de la Semana de la Sustentabilidad Alemania-México, la respuesta es no. Aquí te presentamos el panorama nacional sobre la calidad del aire y qué cambios hacen falta para cambiarlo.

La falta de conciencia

“Me llamó la atención cómo, cuándo se decretó el Hoy No Circula generalizado, la gente se enojó y reclamó. No por la afectación a su salud, sino por lo que consideran como su derecho a moverse en coche todos los días”, dijo al respecto Gabriela Alarcón, directora de Desarrollo Urbano en el Instituto Mexicano de la competitividad (IMCO).

De acuerdo con datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) la contaminación provocó más de 22,000 muertes en el país durante los últimos dos años, 1,200 de estas sólo en la Ciudad de México.

“Me parece que este es un tema central para discutir a nivel nacional porque, desafortunadamente, hasta marzo de este año que se dio la primera contingencia en 14 años, no estaba en ninguna de las prioridades ni de la sociedad civil ni del gobierno”, afirmó Alarcón.

¿Quién causó la mala calidad del aire?

“La responsabilidad la tenemos todos”, consideró Gustavo Alanís Ortega, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA), “tanto los públicos como los privados y los diferentes sectores”.

Alanís Ortega dio algunos ejemplos. “Son responsables quienes no cumplen con las disposiciones legales en la materia; las autoridades que no hacen que se cumplan las normas que existen; el transporte público porque no lo eficiente ni lo sustentable que podría ser; las fábricas que siguen emitiendo importantes emisiones contaminantes; los que no quieren cumplir con la verificación vehicular o con el Hoy No Circula; y creo que también sectores como el de la energía. Todos estos tienen una responsabilidad compartida”, aseguró.

Gabriela Alarcón coincidió y agregó que ante ello, el primer reto a enfrentar es el de “informar a la gente sobre este grave problema”.

La sociedad: víctima y victimario

Daniel López Vicuña, director de Calidad del Aire en Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) destacó que “las actividades diarias de cada uno de nosotros generan también esta contaminación, entonces no estamos desligados de ella nada más por ser los impactados, sino que también somos responsables”.

Respecto al impacto del uso diario del automóvil en la calidad del aire, la directora de Desarrollo Urbano en IMCO explicó que “el coche por sí solo no es malo, si se usa de manera racional y únicamente para trayectos largos se reduce su huella negativa”.

En México, los vehículos privados son la principal fuente de contaminación que contribuye a la formación de ozono troposférico, es decir, aquel que está a nivel del suelo y que daña nuestra salud. A nivel nacional, este sector es responsable del 90% de las emisiones de monóxido de carbono (CO) y de 45% de óxidos de nitrógeno (NOx).

Pero aunado a la falta de conciencia de la sociedad, existen otros factores que motivan a los mexicanos a optar por usar su automóvil en lugar del transporte público.

Los desaciertos de las autoridades federales y locales

“Gobierno federal, estatal o municipal: es importante entender que la única manera de tener menos coches en nuestras ciudades es tener una buena red de transporte público y una buena política de desarrollo urbano”, recordó Gabriela Alarcón.

Ante esta afirmación, Gustavo Alanís Ortega comentó que “todo está hecho para favorecer e incentivar los viajes motorizados, principalmente el tema del vehículo particular”.

Como ejemplo de ello mencionó las inversiones por parte del gobierno federal y, en algunos casos locales, para desarrollar infraestructura enfocada en los automóviles “como el caso de los segundos pisos en la Ciudad de México”.

Dijo que también tiene que ver la mala planeación en las ciudades, “con poblaciones dispersas, asiladas. No hay trabajaos, no hay escuelas, no hay hospitales cerca y esto los obliga a moverse frecuentemente”.

Además, el director del CEMDA detalló que hacen falta créditos y accesibilidad para comprar autos más limpios y más eficientes, así como mejorar las vialidades y el control de las concesiones del transporte público.

Un problema nacional

El problema de la mala calidad del aire está presente en todo el país, “sin embargo, existe muy poca información sobre lo que sucede al interior de la República”, aclaró Daniel López Vicuña.

De acuerdo con Gabriela Alarcón, “fuera de la Ciudad de México se ha visto también un aumento constante en la contaminación desde hace varias décadas”. Expresó que de las 34 ciudades del país con más de 500,000 habitantes, únicamente 12 miden los niveles de contaminación que hay. De estas, son aproximadamente dos las que reportan los datos en tiempo real a la población. “Estamos muy atrasados”, dijo.

En ese sentido, el director de Calidad del Aire en la SEMARNAT, insistió en fortalecer a los estados, tanto con recursos económicos como humanos. “Muchos no tienen las capacidades para realizar el monitoreo”, explicó.

¿Qué sigue?

Este primero de julio entra en vigor la nueva Norma Emergente de Verificación Vehicular, lo que significa que el Hoy No Circula regresa a la ‘normalidad’ permitiendo el tránsito diario de todos los vehículos con holograma 0 y 00, incluyendo los sábados.

Los automóviles con holograma 1 descansarán un día a la semana y dos sábados al mes, mientras que los coches con holograma 2 no podrán circular un día a la semana y ningún sábado.

¿En dónde está el cambio? Se actualizarán los procedimientos de verificación vehicular a tecnología mecatrónica, conocida como Sistema de Diagnóstico a Bordo (OBD); se reducirán los límites de emisión de los vehículos con más de 10 años de edad en un 75% en el caso de los que funcionan con gasolina, mientras que en el del transporte público y de carga que utilicen diésel será del 40%; finalmente, la Procuraduria Federal de Proteccion al Ambiente (PROFEPA) inspeccionará los verificentros para asegurar el cumplimiento de la norma.

A pesar de esta medida, los cambios que tanto los ciudadanos como las autoridades deben hacer en la materia, según los especialistas, “son mucho más profundos”.

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