Getty Images

El zika ocupa pero no preocupa, dicen expertos de la Organización Mundial de la Salud, (OMS). A principios de junio, los presidentes y los servicios médicos de las federaciones deportivas recibieron una sesión informativa antes de partir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

El panel de emergencia de la OMS sobre el zika, que celebró su tercera teleconferencia, reafirmó su consejo previo de que no deberían haber “restricciones generales al viaje y al comercio con países y zonas” con transmisión del virus, incluidas las ciudades donde se realizaran los Juegos Olímpicos.

“No es un fenómeno habitual, pero el asesoramiento médico en competiciones deportivas multitudinarias es cada vez más necesario en un mundo globalizado”, explicó a la agencia Sinc José Muñoz, responsable del servicio de atención al viajero internacional y de medicina tropical del Hospital Clínic de Barcelona.

“Los riesgos no son diferentes para la gente que va a los Juegos Olímpicos que para otras zonas donde hay brotes de zika”, afirmó David Heymann, presidente del panel de expertos de la OMS, así lo publica Scientific American.

Sin embargo, algunos deportistas han mostrado su preocupación por el virus: la tenista Serena Williams, la futbolista Hope Solo, el jugador de basquetbol de la NBA Carmelo Anthony y el golfista Marc Leishman, que por primera vez podría competir en unos Juegos Olímpicos al incluirse su disciplina a la competición.

Más opciones de medalla que de zika

A pesar de la preocupación, los atletas que compiten en Río tienen una probabilidad 1, 000 veces mayor de ganar una medalla que de ser picados por un mosquito transmisor del virus del Zika, según explica a Sinc Antoni Trilla, responsable de medicina preventiva y epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona e investigador de ISGlobal.

En un mundo globalizado las epidemias ya no se miden por kilómetros, sino por los aeropuertos y el número de escalas que separan un país de otro, reflexiona Trilla. Más de medio millón de personas están en la cita más importante del deporte mundial lo que representa menos del 1% del total de viajes a zonas afectadas por zika en todo el mundo.

Se estima que no más de 16 personas se infectarán por una picadura de mosquito, según el cálculo que la Universidad de Sao Paulo (Brasil) publicó en la revista Epidemiology & Infection el pasado mes de abril. Ahora, otro grupo de investigación del mismo centro acaba de publicar en The Lancet otro análisis del riesgo que suma cinco casos más a los posibles infectados por zika durante los juegos olímpicos.

También te puede interesar: El riesgo oculto en el agua de Río de Janeiro

“El riesgo de infección por virus del Zika es 15 veces menor que por el dengue”, comenta Eduardo Massad, líder de la segunda evaluación del riesgo y también investigador en la Universidad de Sao Paulo (Brasil). En la misma línea, el investigador del ISGlobal coincide en señalar que “el zika presenta un riesgo para la salud muy bajo comparado con el que supone el dengue”.

GettyImages-507584012

La preocupación debería ser por el dengue

El dengue también es una infección vírica transmitida por mosquitos de la familia Aedes aegypti. La enfermedad comparte muchas más cosas con el zika: la incidencia se circunscribe a países tropicales y subtropicales, causa síntomas gripales y ha habido un “aumento enorme” de casos en las últimas décadas, tal y como describe la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los deportistas vivieron una situación de inquietud similar a la de este verano con el zika hace un par de años por la Copa del Mundial de Futbol con el dengue, por donde pasaron el doble de viajeros según un artículo publicado el año pasado en The Lancet. En aquella ocasión Massad calculó que el riesgo de infección era mucho mayor: entre tres y 59 casos por los 600, 000 visitantes. Al final se registraron tres casos entre los turistas que fueron a los juegos.

Esta infección es un problema de salud pública “importante” en Brasil, donde la incidencia y la gravedad de la enfermedad ha aumentado en las últimas dos décadas, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).

A diferencia del zika, hay ocasiones en que el dengue evoluciona hacia un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave. El virus mata en circunstancias muy particulares, comenta Trilla, para quien “el zika sin microcefalia sería un dengue más”.

Macro of mosquito sucking blood close up on the human skin. Mosquito is carrier of Malaria, Encephalitis, Dengue and Zika virus

El invierno tropical

Brasil es uno de los 63 países de todo el mundo que ha notificado la transmisión vectorial del virus del Zika, donde el primer caso se detectó en mayo de 2015. Sin embargo, el riesgo de transmisión por mosquitos será bajo durante los Juegos Olímpicos de Río porque tendrán lugar durante el invierno brasileño, recuerdan los epidemiólogos. Además, calculan que solo un uno de cada 100 mosquitos está infectado.

En agosto las temperaturas medias serán más bajas que en febrero, cuando la ciudad brasileña acogió el carnaval, y las condiciones de alojamiento de los asistentes mucho más seguras, sobre todo para los atletas y sus delegaciones que se hospeden en la villa olímpica. “La probabilidad de ser picado por un mosquito infectado será baja durante los eventos”, según la evaluación del riesgo del ECDC.

Preocupación individual y colectiva

A principios de junio 150 doctores, científicos y expertos en bioética –entre los que no hay ningún español– escribieron una carta a la OMS para pedir posponer o cambiar de ubicación la celebración de los juegos olímpicos “en el nombre de la salud pública”. “Ninguno de los máximos expertos en epidemiología del mundo firmaba este texto”, comenta Trilla.

También lee: Cadáveres y basura en Río preocupan a veleristas

La carta pone el acento en las personas que regresen a sus países de origen y que a día de hoy no están afectadas por el zika. Los autores se refieren al comportamiento colectivo, comenta Muñoz, que admite que “podría contribuir a la dispersión a otros países”, sobre todo a lugares donde abunda el vector, aunque añade que el virus ya viaja dentro y fuera de Brasil y de los otros 63 países donde hay transmisión activa.

Aparte del riesgo colectivo también existe el individual. El zika puede incapacitar a un deportista de alto rendimiento hasta cuatro o cinco días, aunque si se toman las medidas de protección “el riesgo es bajo”, apunta Muñoz. El experto recuerda que en la mayoría de ocasiones el curso de la enfermedad es “leve” y las complicaciones graves “poco probables”.

Trilla asegura que las consecuencias de un zika “no son irreversibles” para la salud individual. “Pero si se presentan síntomas puede colocar a los atletas en una situación tan comprometida como una lesión”, añade.

Con información de Agencia SINC y Scientific American

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín, ¡suscríbete!

Sigue nuestra cobertura de Río 2016 desde aquí.