Emprendedores encuentran su ‘veta de oro’ en dron submarino

Trident ofrece la posibilidad de que cualquier persona sea un explorador marino; su primer modelo logró distribuirse en más de 32 países.

OpenROV

En 2012 Eric Stackpole y David Lang organizaban una expedición para buscar oro en una cueva submarina, pero se dieron cuenta que en el mercado no había vehículos de operación (ROV) remota baratos, fue así que fundaron OpenROV.

Para su primer modelo lanzaron una campaña de fondeo en Kickstarter. El resultado fue todo un éxito: 100,000 dólares, cifra muy superior a la meta inicial de 20 mil. Vendieron más de 1,700 unidades en 32 países. Hoy quieren repetir la experiencia.

Su nueva propuesta es Trident un dron submarino de tres kilos de peso, lo suficientemente pequeño para que exploradores lo lleven en sus mochilas y no estorbe en el avión que los lleve a su próxima aventura.

El dron puede sumergirse hasta 100 metros puede ser controlado con una laptop, tableta o smartphone y su diseño hidrodinámico le permite moverse con rapidez y precisión. Trident tiene la capacidad de transmitir señal de video en alta definición a través de una delgado cable.

OpenROV laznó Trident, un nuevo y barato dron submarino. Como parte de la misión para democratizar la exploración oceánica, este modelo es lo suficientemente sencillo para conectar y empezar, con capacidad suficiente para investigación científica y exploración.

Las aplicaciones de Trident, dice OpenROV, son variadas: puede utilizarse lo mismo para proyectos de biología marina que para mapeo tridimensional, inspecciones de barcos o simple buceo.

“El costo de hacer preguntas interesantes y compartir los resultados con más personas se ha reducido considerablemente. Los descubrimientos pueden provenir de cualquier persona y de cualquier parte”, dice David Lang.

Unas horas antes de cerrar el periodo de financiamiento en Kickstarter, Trident había recolectado 763,234 dólares. La empresa espera entregar el dron a partir de noviembre de 2016.

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