Emprenden con relojes de estilo mazahua

Por Jansel Jiménez Bulle

Proverbial resulta la belleza del bordado mazahua. Es verdadera alta costura de talla mundial que, ahora, forma parte de un plan de negocios cristalizado por Fundación Pro México Indígena y estudiantes del Tecnológico de Monterrey, de la Ciudad de México.

Se trata de una línea de relojes de pulso con correas exclusivas tejidas a mano por un grupo de 30 mujeres mazahuas, de la zona de San Felipe del Progreso, Estado de México.

“Los alumnos del Tec conocieron a las mujeres, su manera de vivir. Hicieron un plan de negocios, para saber qué producto podrían vender y con éxito, y se definieron los relojes. Ellas bordan la correa y meten la coraza; hacen un proceso de amarrado con los hilos”, explica Lucía Gómez Arriola, responsable de innovación de empresas sociales de la Fundación.

Emprenden con relojes de estilo mazahua

El proyecto comenzó a finales del año pasado y, durante el proceso de gestación, se estableció como objetivo central promover raíces culturales y lingüísticas de México y mostrar al público, mediante una marca, el inmenso valor del tejido mazahua que, sin ningún problema, cumple con altos estándares de manufactura.

“Algo que vimos que era básico era tener una marca que se fuera posicionando y que identificara que el producto directamente lo hacían las señoras mazahuas, sin intermediarios, y fue lo que hicimos. Maz B´itu significa más tela, en mazahua. Y es una marca registrada que empezó en la zona mazahua”, comenta Gómez.

“Las artesanías para mí tienen un valor impresionante. Muchas veces no se valoran o no es el precio justo el que se les da. Mi intención no es que la gente las vea como algo mal hecho, sino como algo hecho de corazón, a mano, perfecto, único, especial, quiero que se enaltezca otra vez. Que hecho artesanalmente signifique hecho perfectamente bien”, agrega.

Lee: Estudiantes del Tec diseñan proyectos para comunidades marginadas

Ya se comercializan los primeros modelos a través de la página de Facebook de la Fundación. Sin embargo, la meta a finales de año es perfeccionar aún más los relojes y venderlos en centros comerciales y joyerías de México.

¿Qué hay detrás de una correa mazahua?

En un mundo influenciado por métodos industrializados de producción, es habitual divorciar la confección de un producto con la vida real de un ser humano. No es el caso de Maz B´itu.

“La correas son de tela, ellas las bordan, y tardan un día en hacer una. Todas son madres, entonces no tienen un horario fijo para hacer el trabajo. Ellas tienen hijos, tienen que ir a recogerlos. Tienen que hacer su quehacer y su comida. A la hora que ellas salen a dejar a sus animales al campo, bordan. Regresan a su casa y en la noche, cuando sus hijos ya están dormidos, es cuando ellas también bordan”, explica Carmen Bolaños Gómez, coordinadora de manufactura de Maz B´itu.

Por si no lo viste: Crean apps para rescatar lenguas indígenas

Otros bemoles también surgieron en el desarrollo del proyecto, cuenta Bolaños, pues las bordadoras solían hacer sus obras en tela gruesa, inapropiada para el diseño de correas de reloj. Entonces ellas tuvieron que aprender a trabajar con una tela más fina. Les costó trabajo, pero lo lograron.

“Ellas bordan las correas en lino, una tela muy cerrada, porque estaban acostumbradas a bordar en manta”, puntualiza.

La costumbre del regateo, según Bolaños, es injusta, pues es una manera de subestimar el esfuerzo humano subyacente en las artesanías.

“No regateemos, porque si vieran todo lo que pasamos para hacer esto, desde empezar a buscar telas, nos cuesta mucho trabajo. No hay que regatear, porque ténganlo por seguro que todo esto (el proyecto Maz B´itu) va para los indígenas”, dice.

Es momento de aquilatar las raíces

En los tiempos presentes de crisis comercial y política con Estados Unidos, Gómez Arriola sugiere voltear la mirada nuevamente hacia nuestra fiel raíz indígena que jamás defraudará nuestras expectativas.

“Los invito a que hagamos una alianza con el México indígena y con el resurgimiento de nuestros pueblos. Cuando veamos que algo es artesanal, hecho en México, hay que darle la importancia y no decir que porque es mexicano es chafa, sino todo lo contrario, es algo superbien hecho, trae el corazón atrás”, expresa.

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín, ¡suscríbete!

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre