Encuentran aplicaciones científicas para este juguete

El método para fabricar este xilófono podría servir para diseñar infraestructura o computadoras; científicos utilizaron impresoras 3D para modelar el juguete.

Lo que parece un instrumento musical que encontrarías en cualquier guardería o jardín de niños, es en realidad el primer ensayo científico para demostrar que el sonido puede controlarse desde objetos impresos en 3D.

Se trata de un xilófono cuyas placas están recortadas para simular un animal. El avance está en el método para conseguir precisamente esas figuras: el equipo de investigadores crearon un algoritmo para controlar las propiedades acústicas, el sonido y la vibración, de objetos bi y tridimensionales.

“Nuestro descubrimiento tiene amplias posibilidades más allá de los instrumentos musicales”, dice Changxi Zheng, el académico de Ciencias de la Computación que encabezó el estudio. “El algoritmo puede servir para fabricar ventiladores para computadoras menos ruidosos, puentes que no amplifiquen las vibraciones durante periodos de tensión y mejorar la construcción de resonadores micro-electro-mecánicos cuyos modos de vibración son de gran importancia”.

¿Por qué hacer pruebas con un juguete musical como el xilófono?

Precisamente porque la vibración y el sonido están determinados por la forma que tiene la superficie del instrumento, no de una parte complementaria, como podría ser una cuerda.

Para demostrarlo decidieron adaptar las placas a siluetas de animales a través del algoritmo, que modeló la geometría del animal hasta alcanzar el tono y la amplitud deseada, labora a la que dedicaron dos años.

“Al optimizar las formas de objetos a través de la deformación y perforación fuimos capaces de producir sonidos tan profesionales que nuestra técnica permitiría que hasta los aprendices diseñen xilófonos con un sonido y apariencia únicos”, dice Zheng.