Star Wars

El sueño de todo fanático de Star Wars es tener su propio lightsaber pero, ¿es posible construir uno en la vida real? Gianluca Sarri, profesor de la Facultad de Matemáticas y Física de la Universidad de Queen, en Belfast, considera que sí, aunque no sería fácil.

La idea del sable de luz es simplemente genial: una herramienta ligera y poderosa que usa una hoja de energía, no solo para rebanar de un solo golpe a los discípulos del Lado Oscuro, sino también para actuar como un escudo contra las explosiones láser.

La forma obvia de construirlo sería con un láser pero, de acuerdo con un artículo publicado por Sarri en CNN, la tecnología actual aún se encuentra a “kilómetros de distancia de tener un lightsaber funcional”.

Paso por paso

El primer reto, de acuerdo con Gianluca Sarri, es lograr que la hoja de tu sable tenga un tamaño aceptable, digamos de un metro. Para ello, tendrías que hacer que el rayo láser se detenga en algún punto, ya que la luz tiende a viajar hasta encontrar algún obstáculo.

Una solución podría ser colocar un pequeño espejo al final del arma pero, ¿puedes imaginarte lo vergonzoso que sería llegar a una batalla con un lightsaber rodeado de una estructura de soporte con un espejito en la punta?

Además sería muy frágil y no podría hacer gran daño. Ahí te encontrarías con el segundo problema: la hoja necesitaría mucha energía para poder rebanar materiales.

Los láseres para soldar que se usan en la industria pueden hacerlo pero suelen requerir varios kilowatts de energía. Por ello, su suministro es inmenso y ciertamente no cabría en la pequeña empuñadura de un sable de luz.

Por otro lado, necesitarías un mecanismo de enfriamiento considerable si no quieres que tu mano se derrita.

Durante la batalla

Los asombrosos efectos de los combates con lightsabers que vemos en la saga serían poco factibles.

Dos sables de luz nunca podrían chocar entre sí. Es más, un láser concentra la luz en una dirección tan intensamente que no puedes verla a menos de que mires directamente sobre su eje. Esta es la razón por la que se necesita humo o niebla para ver las luces que se usan en los centros nocturnos. Las partículas de humo actúan como pequeños difusores que esparcen la luz del láser y dan visibilidad a los rayos.

No todo está perdido

Como comenta el profesor en la publicación, nadie dijo que un sable de luz tenía que basarse en la tecnología del láser. Hay una alternativa en forma de plasma.

Este gas tan caliente que sus átomos se rompen en componentes más fundamentales, es decir, electrones y núcleo. Se puede generar al aplicar descargas eléctricas poderosas a un gas y pueden alcanzar temperaturas de millones de grados Celsius.

Lo más interesante es que los plasmas calientes tienden a emitir colores diferentes, dependiendo del gas del que están hechos. Por ejemplo: una luz neón no es más que un tubo lleno con gas en estado plasmático.

Los sables verdes de los caballeros jedi podrían estar hechos de plasma de cloro, que emite luz predominantemente verde, mientras que los sables rojos de los villanos sith podrían estar hechos de helio, que mayormente emite luces en la porción roja a violeta del espectro lumínico.

¿Cómo funcionaría un sable de luz de plasma? Un suministro pequeño pero poderoso, oculto en la empuñadura, podría unirse a un filamento largo y delgado que lleve la descarga eléctrica y libere algo de gas a su alrededor.

Cuando lo enciendas, el filamento se volvería incandescente y el gas que lo rodea se volvería plasma y emitiría su color en todas direcciones. El calor abrasador del plasma derretiría instantáneamente cualquier objeto que toque y cortaría limpiamente, como una hoja.

Aún tendrías un problema o dos para compactarlo todo  y para que sea lo suficientemente resistente como para soportar un golpe de otro sable de luz pero es un buen comienzo.

Como dice Gianluca Sarri, “después de todo, el Imperio Galáctico no se hizo en un día”.

CON INFORMACIÓN DE CNN

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