EXATEC, pionero en el área de la nanotecnología médica

Ruiz Esparza fue reconocido por sus contribuciones al tratamiento de enfermedades cardiovasculares con nanotecnología.

EXATEC, pionero en el área de la nanotecnología médica
Cortesía Tecnológico de Monterrey

Con apenas 27 años de edad, el doctor Guillermo Ulises Ruiz Esparza ha logrado combinar lo mejor de dos mundos en favor del bienestar social: la medicina y la tecnología. Fue precisamente gracias a sus investigaciones e innovadores desarrollos en el área de la nanotecnología que este año recibió de manos del presidente Enrique Peña Nieto el Premio Nacional de la Juventud en la categoría de Ciencia y Tecnología.

“Es un reconocimiento muy importante, destaca a los jóvenes mexicanos que están trabajando para sobresalir y ayudar a los demás”, afirmó en entrevista con Tec Review. El Premio Nacional de la Juventud es el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno Federal a mexicanos de entre 12 a 29 años que pueden considerarse un ejemplo para la comunidad. Por ello, te invitamos a conocer mejor a este EXATEC y a su trabajo.

Ruiz Esparza Herrera nació el 29 de agosto de 1988 en Aguascalientes, Aguascalientes. Hoy es doctor en biotecnología con especialidad en nanotecnología médica por el Houston Methodist Research Institute y el Tecnológico de Monterrey. Fue en esta misma institución mexicana que también obtuvo el título de médico cirujano y licenciado en biociencias. 

Durante sus primeros semestres cursando medicina, Guillermo Ulises tomó la decisión de ampliar su enfoque de estudio. “Me di cuenta de que a la disciplina médica le falta mucha intervención tecnológica, hay muchas áreas que todavía no se modernizan, quizás en décadas”, recordó. Fue así que se “animó” a estudiar biotecnología y nanotecnología. “Fue una oportunidad que me ofreció el Tec, el poder convertirme en un profesionista multidisciplinario”, dijo.

En 2011, comenzó a realizar investigación doctoral en Houston, Texas, experiencia que lo llevó a convertirse en lo que es hoy: director de innovación y del subgrupo de diagnósticos y nanoterapias moleculares del Centro de Biomateriales e Innovación en la División de Ciencias de la Salud y Tecnología de la Universidad de Harvard y del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en el Brigham and Women’s Hospital ubicado en Boston, Massachusetts.

El crédito no es solo mío, sino de mis mentores en el Houston Methodist Research Institute y en el Tecnológico de Monterrey, quienes me dieron las herramientas, la experiencia y el conocimiento necesarios”, aseguró.

Un nuevo uso para los nanovectores

Durante el verano, el doctor Guillermo Ulises Ruiz Esparza recibió una llamada del Instituto Mexicano de la Juventud. “Me dijeron que había sido seleccionado para recibir este premio por mis contribuciones en el área de la nanotecnología médica para tratar enfermedades cardiovasculares”, relató.

¿Por qué es esto importante para la humanidad? Porque los resultados de nuestras  investigaciones abren la puerta para generar nuevos tratamientos cardiovasculares con base en nanotecnología y biotecnología, siendo pioneros en este campo”, comentó. Ruiz Esparza, junto especialistas del el Houston Methodist Research Institute y del Tecnológico de Monterrey, diseñó y desarrolló un nanovector con este fin.

“Es como un robot chiquitito, inyectable, que al entrar vía intravenosa al cuerpo se transporta por el torrente sanguíneo, llega al corazón y se introduce en las células musculares responsables de la contracción cardiaca”, explicó. “Es una tecnología nueva que no se había demostrado que pudiera tener aplicación en enfermedades como la insuficiencia cardiaca”.

A partir de este logro, los nanovectores, que miden desde diez nanómetros hasta micras —algunos son hasta 20,000 veces más pequeños que una célula—, podrían utilizarse en el futuro para para tratar otros órganos de una forma más efectiva y menos invasiva que la que ofrece la medicina actual.

“Por ejemplo”, mencionó el EXATEC, “en el caso del cáncer de mama se pueden mejorar las quimioterapias al entregar una mayor cantidad de medicamento directamente en el tumor (…) evitando que alcance otros órganos como sucede en una quimioterapia tradicional”.

Ahora, el mexicano trabaja dentro del Centro de Ciencias de la Salud y Tecnología de Boston en nuevas terapias con genes que podrían ayudar en la reconstrucción del tejido cardiaco. “Nanovectores construidos con biomateriales inteligentes insertan genes en el genoma de las células que, digamos, las hackean para que se reparen o que proliferen, en lugar de que se mueran”, detalló el doctor.

Medicina de la mano de la tecnología

“Pienso que la tecnología y la medicina se van a seguir fusionando, cada vez más. La comunicación entre los ingenieros y los médicos es algo que antes no pasaba y que ha dado muy buenos resultados”, consideró Guillermo Ulises Ruiz Esparza.

“Mi opinión es que va a revolucionar los siguientes 20 o 30 años (…) por lo que México debe de empezar a invertir más en tecnologías de valor agregado. La nanotecnología, por ejemplo, va a generar una industria de trillones de dólares y, ahorita, el país aún está a tiempo de subirse a la ola de innovación, antes de que sea tarde”, concluyó.

 

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