Experto urge transformación de la educación superior
ASU

Hoy es el mejor día de la existencia de la humanidad, “porque jamás hemos vivido como ahora; nunca antes hemos soñado como hoy; jamás hemos visto las oportunidades como en la actualidad”. Entonces, ¿por qué mantenemos los modelos de educación superior del pasado?

Esta fue la pregunta con la que Michael Crow, rector de la Universidad Estatal de Arizona (ASU), inició su conferencia magistral durante el Tercer Congreso Internacional de Innovación Educativa que se llevó a cabo en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, del 12 al 14 de diciembre.

“Si encontramos la forma de innovar y escalar la educación superior, el futuro será mejor para todos, y viceversa”, afirmó. “es la única forma de lograr una mayor competitividad, menos pobreza y disminuir los resultados negativos en general para todos los seres humanos. No hablo sencillamente de producir más grados universitarios, sino de progresar”.

¿Por qué no innovamos?

De acuerdo con el rector de la (ASU), ubicada en Estados Unidos, la falta actual de innovación en la educación superior tiene que ver con cuatro barreras. La primera está compuesta por las presiones isomórficas.

“Este término, que proviene de la ingeniería, se refiere a la idea de que todos tenemos que ser iguales”, explicó Crow. “Yo no sé quién dijo que todas las universidades, licenciaturas y cursos debían ser lo mismo pero es muy tonto. No hay innovación en ello”.

El segundo obstáculo es el de la simplicidad mimética, “un concepto científico que habla de la imitación”, detalló. “Hay gente que al decir ‘no lo podemos hacer’ no se refiere a sí mismo, sino al sector académico. ‘El profesorado no va a estar de acuerdo’, comentan, y entonces, sencillamente se dan por vencidos”.

La burocracia coercitiva es otro freno para la innovación. “Significa empujar a alguien a que haga algo con presiones o castigos”, aseguró el estadounidense. “La burocracia, en este caso, es la estructura de la academia, y ella misma pone sanciones a quien trata de cambiarla. No permite la creatividad”.

Finalmente está la cultura normativa, que “sugiere que todas las universidades necesitan convertirse en algo regulado: está prescrito lo que tú serás”.

La evolución de las universidades y la nueva ‘ola’

Durante su charla, Michael Crow invitó a los asistentes, en su mayoría docentes, a impulsar la innovación dentro de sus instituciones. Para dar un ejemplo de cómo lograrlo, el rector de la Universidad Estatal de Arizona ofreció un breve recorrido por la historia de las universidades en Estados Unidos hasta llegar al momento en que se encuentra la ASU.

Recordó que esta historia comenzó en su país hace unos 400 años. “Comenzó con una serie de escuelas coloniales construidas bajo el modelo británico”, dijo, mencionando instituciones como Harvard y Princeton. “Se trata de enseñanza cara a cara, a un costo elevado. No son escalables y la gente las evita porque ‘no son pudientes’”.

Después de éstas siguieron las instituciones públicas, como las de Georgia o Virginia. “Menos caras pero, tampoco escalables. Surgieron a principios del siglo XXl, después de la guerra civil, ya que Estados Unidos estaba compuesto principalmente por personas de clase obrera”, comentó Crow.

Entonces llegaron las universidades como las de Pensilvania o Massachusetts, “con un nuevo modelo que ofrecía igualdad y oportunidades”.  Más adelante, ante la competencia principalmente económica que representaba Europa para Estados Unidos, llegaron las escuelas más enfocadas a la investigación, como Stanford o Chicago.

“Hoy tenemos más de 100 en esta categoría dentro de Estados Unidos, incluyendo la Universidad Estatal de Arizona (ASU)”, puntualizó el rector de la misma. Es ahora que la ASU decidió empezar a buscar la innovación con diferentes medidas.

“Lo llamamos la quinta ola de la educación superior”, dijo. Este sistema tiene que ver con la inclusión de la tecnología en sus planes de estudio, así como cursos en línea, a un costo medio y accesible, capaz de operar a cualquier escala: social, individual, comunitaria.

Es en ello que trabaja actualmente la institución de Arizona. “Y queremos que ustedes también piensen: ¿cómo harían que surgiera un nuevo tipo de universidad?”, pidió al público. “Porque necesitamos evolución, que es producto de la innovación, y la innovación nunca debe terminar”.

“Lo único que nos separa del mundo que deseamos ver y vivir, donde la pobreza sea la rareza, donde todos tengan oportunidades, es la falta de innovación. La educación es el ingrediente clave para avanzar”, terminó.
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