La sexta temporada de Game of Thrones llegó a su fin con el estreno del episodio The Winds of Winter (Vientos de Invierno). Muertes, resurrecciones y épicas batallas engancharon a millones de televidentes alrededor de todo el mundo como una droga, provocando que sus corazones latieran más fuerte, que contuvieran su respiración o hasta haciéndolos sudar. ¿Crees que exageramos?

Un estudio realizado por la empresa alemana The Neuromarketing Labs para Fox y Vodafone TV confirmó que este tipo de programas pueden causar síntomas físicos propios de una adicción a algunos estupefacientes.

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de expertos analizó la actividad cerebral, el pulso, la temperatura corporal, el riego sanguíneo, el nivel hormonal, la frecuencia respiratoria y el movimiento de los ojos de 75 voluntarios de entre 18 y 47 años mientras sintonizaban su serie favorita.

La respuesta de los espectadores fue “un incremento en la sudoración, en los latidos de su corazón y una respiración más acelerada”, según el texto. Además se encontró que cuando una persona está realmente enganchada con un programa, el verlo promueve en su cuerpo la segregación de un grupo de hormonas de “efecto calmante”, por muy violento o triste que sea el contenido.

Anuncio

Pero la verdadera sorpresa llegó cuando se privó a los participantes de su serie consentida así que, si eres ‘adicto’ a Game of Thrones, presta atención, ya que no podrás ver la séptima temporada sino hasta el 2017.

En este periodo podrás sufrir del síndrome de abstinencia: un conjunto de alteraciones físicas y psicológicas que aparecen en una persona cuando deja de consumir una sustancia a la cual está habituada. Así lo demostró el trabajo de The Neuromarketing Labs.

“Los voluntarios presentaron reacciones físicas similares a las que experimentan los adictos a las drogas”, se lee en el documento. Algunas de estas tienen que ver con la respiración, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, la irritabilidad y la dificultad para concentrarse.

Batallas: entretenimiento sin odio para tu cerebro

El grupo de especialistas de The Neuromarketing Labs que realizó esta investigación aseguró en su estudio que nuestro cerebro prefiere las emociones fuertes “sin importar si son positivas o negativas”, como las que probablemente experimentaste durante la Batalla de los Bastardos o cuando por fin descubriste el orígen de Jon Snow.

A partir de esta conclusión, el informe apunta a que, en general, las series de televisión “no generan odio”.

“Cuando el espectador es expuesto a programas que no le gustan, no muestra ningún tipo de emoción, reacciona con indiferencia”, dijo al respecto Kai-Markus Müller, principal autor del texto.

¿Estás preparado para este año de espera?

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!