Homeopatía: ¿cura o estafa?
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El fallecimiento en Italia de un niño de siete años por una otitis tratada sólo con homeopatía originó acalorados debates alrededor del mundo. De acuerdo con la prensa local, el pequeño, en coma desde hace varios días debido a los daños que la infección causó a su cerebro, fue declarado en estado de muerte cerebral este 27 de mayo.

Sus padres, que se dedican al comercio cerca de Arcona, en la costa adriática, explicaron que desde hace años, cuando el niño llegó a enfermarse, únicamente recurrieron a soluciones homeopáticas. Incluso, afirmaron, el menor ya había sido curado de otitis de esta manera en el pasado “sin consecuencias”.

Pero en esta ocasión, la fiebre no bajó durante dos semanas, lo que debilitó al niño poco a poco. Finalmente, el 24 de mayo, sus padres lo llevaron a la sala de urgencia de un hospital cuando el infante perdió conocimiento.

El diario italiano Corriere della Sera tituló Omeopazza (homeo-locura) el editorial de Massimo Gramellini del día en que el niño perdió la vida. El texto recordó que en el pasado Christian Boiron, jefe de los laboratorios de homeopatía del mismo nombre, recomendó alternar los tratamientos en función de la patología.

“Desgraciadamente hay gente tan débil que no llega a vivir sin apoyarse en un dogma, sea religioso, materialista, científico, anticientífico, carnívoro o vegano”, denunció Gramellini.

Los usuarios de redes sociales como Twitter lanzaron acusaciones tanto hacia los padres del pequeño y los promotores de la homeopatía como contra los excesos de la medicina y el lobby de las grandes farmacéuticas. 

Entonces, ¿quién tiene la razón? ¿Es mejor usar o evitar los tratamientos homeopáticos? Aquí te lo explicamos.

Homeopatía, ¿sí o no?

La homeopatía es un sistema de medicina alternativa creado en 1796 por Samuel Hahnemann con base en su doctrina de lo similar cura lo similar (similia similibus curentur), la cual sostiene que aquellas sustancias que causa los síntomas de una enfermedad a personas sanas son capaces de curar lo similar en las enfermas.

Pero, tal como lo han afirmado los expertos en textos como Estudios en la Filosofía de la Ciencia de Boston (Boston Studies in the Philosophy of Scienceésta no es una ciencia, sino una creencia.

De acuerdo con varias investigaciones especializadas realizadas alrededor del mundo, los remedios homeopáticos no son más efectivos que los placebos, lo que sugiere que cualquier sensación de alivio o cura posterior al tratamiento se debe a este efecto sumado a la recuperación normal de la enfermedad.

Recientemente, en noviembre de 2016, un macroestudio científico realizado por el Consejo Nacional de Investigación Médica y de Salud de Australia demostró que la homeopatía es “inútil”.

Los autores de tal análisis, el cual consideró más de 1,800 artículos que apoyan la homeopatía, hallaron que apenas unos 200 de ellos cumplieron con el rigor científico necesario para ser tomados en cuenta.

Pero, a pesar de ello, concluyeron que ninguno aportó “evidencias de calidad que apoyen la noción de que la homeopatía es efectiva para tratar enfermedades y otras condiciones de salud”.

Lo que hay detrás de estas sustancias

Los practicantes de la homeopatía se basan en dos tipos de referencias para prescribir un tratamiento: las colecciones Materia Medica y Repertorios. La primera describe patrones sintomáticos y los asocia con alguno de los más de 2,000 remedios individuales que este sistema contempla, mientras que la segunda hace lo contrario (remedios a síntomas).

Pero, ¿qué son estos remedios? Son sustancias de origen animal, vegetal y sintético en sus preparaciones. Estas pueden incluir desde elementos simples como la sal de mar o algunas hiervas hasta órganos y secreciones de distintos seres, como se puede leer en los textos mencionados.

Estas materias primas están divididas en dos: sarcodes y nosodes. Los primeros se elaboran con organismos sanos y los segundos con tejidos enfermos, según la Escuela Libre de Homeopatía de México.

Normalmente, la producción de un producto homeopático requiere de sumergir durante horas o días estos remedios en un excipiente (agua, alcohol, azúcar) con el objetivo de que “guarde en su memoria” las propiedades curativas de la materia prima.

El resultado, conocido como preparación, es lo que se infunde, por ejemplo, a las píldoras homepáticas (también llamadas “chochos” o “chochitos” por los mexicanos).

La homeopatía en México

Mientras que en países como Estados Unidos los tratamientos homeopáticos y sus promotores están obligados a informar a los consumidores que no hay evidencias científicas de que este tipo de productos funcione (FDA, 2016), en México, la Secretaría de Salud (Sedesa) publica en el sitio gob.mx: 

Se trata de un sistema complejo de atención a la salud. Hay fuertes evidencias que apuntan hacia explicaciones tanto desde el punto de vista biofísico con el concepto de la “memoria del agua”, como de fenómenos bioquímicos implicados en la acción farmacológica de los medicamentos homeopáticos.

Al mismo tiempo, el número de mexicanos que recurren a este sistema se encuentra en aumento. De acuerdo con una encuesta realizada por la Sedesa en 20 ciudades de la República, cuyos resultados fueron publicados el año pasado, 16% de la población manifiesta que por lo menos un integrante de su familia ha acudido recientemente a una consulta homeopática.

Este incremento de usuarios puede deberse a diversos factores, como la falta de información, la disminución en la cantidad de mexicanos que cuenta con seguridad social y el encarecimiento de los fármacos, así como de los tratamientos médicos.

De acuerdo con el director del Hospital Nacional Homeopático, Fernando Ochoa, un producto promedio en una farmacia homeopática es hasta 75% más barato en comparación con un medicamento convencional.

Respecto a los tratamientos, la propia Secretaría de Salud afirma que la homeopatía “es fácil de instrumentalizar, sencilla de implementar y de bajo costo”, además de que “no requiere de material ni equipo sofisticado”

Hasta ahora existen en México dos hospitales de la Sedesa donde se atiende a los pacientes preponderantemente con homeopatía, además de la utilización de otros métodos ortodoxos médicos como la cirugía, informa la propia secretaría. Se trata del Hospital Nacional Homeopático y el Hospital Higinio G. Pérez, ambos ubicados en la Ciudad de México. A estas se suman diversas clínicas.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS

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