Si una ola de plasma solar golpea a la Tierra, podría interrumpir los satélites, las redes eléctricas y las telecomunicaciones en general.  De suceder, sólo notaríamos una aurora brillar en los cielos polares.

Estos fenómenos no son comunes, cada año son detectados algunos cuantos, sin embargo, el 27 de julio de 1999 el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, por sus siglas en inglés), registró al más grande  que se ha detectado en la historia, uno que sobrepasó por varios kilómetros el tamaño de la Tierra.

En la imagen revelada recientemente por la Agencia Espacial Europea (ESA), se muestra una cinta gigantesca de gas caliente que estalla hacia arriba del Sol, guiada por un bucle gigante de magnetismo invisible.

En la ilustración ya trabajada por la agencia puede observarse en contraposición el tamaño del planeta, abarcado de abajo hacia arriba por un bucle formado de gas , que supera por 35 veces el tamaño de nuestro planeta.

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