Carlos Fernández de Lara Soria

Por Carlos Fernádez de Lara Soria:

Abres la aplicación de Uber, ingresas tu destino y esperas a tu chofer. El sistema te avisa que un Volvo XC90 pasará por ti. Al subir al auto, un iPad montada en el asiento trasero te muestra el punto de origen, destino y la ruta de tu trayecto. Al frente, una persona te saluda y da la bienvenida para iniciar el viaje. Es la misma experiencia que cualquier otro usuario de Uber tendría, la única diferencia es que aquí la persona detrás del volante no es el conductor, sino quien realmente te llevará a tu destino es el propio auto.

Esa es la experiencia que más de 30,000 personas en ciudades como Pittsburgh y Phoenix en Estados Unidos han tenido con el proyecto Self Driving Uber (SDU), la unidad de tecnología avanzada de la firma de movilidad que tienen como objetivo desarrollar vehículos de conducción autónoma.

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Lo que comenzó como un proyecto de 40 personas que compraron un par de Ford Fusion en una concesionaria para montarles 20 cámaras y siete sensores láser, a fin de comenzar a registrar la conducción del vehículo, se ha convertido en una unidad de negocio multimillonaria con más de 200 vehículos operando en tres ciudades de Estados Unidos y más de 30,000 viajes, explica Noah Zych, responsable de la Unidad de Seguridad de Uber a nivel global.

El ejecutivo comentó que el objetivo de la división SDU no es reemplazar a los chóferes actuales con autos capaces de conducirse por sí mismos, sino crear un nivel de seguridad adicional para los pasajeros y los conductores.

Los Uber autónomos pueden ayudar a salvar vidas de forma dramática, pues mantienen un control y seguridad durante el manejo y tiene un menor nivel de distracción. “Más de 1.3 millones de personas mueren todos los años a nivel global por accidentes viales provocados por errores o distracciones humanas”, dice Zych.

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Aunque Zych no confirmó la expansión o inicio del programa SDU en México o alguna otra ciudad de América Latina, mencionó que este mantiene un expansión agresiva, pues además de Pittsburgh –ciudad donde opera esta división de negocio– el proyecto ya corre en Phoenix y San Francisco.

“Queremos tomarlo con calma, pero el proyecto ha crecido mucho. Lo que ahora buscamos es que los carros salgan a las calles a aprender y obtener información. Nuestros carros ya tienen más de un millón de millas combinadas de conducción”, menciona.

La firma mantiene una alianza directa con la automotriz sueca Volvo, con la cual comparte información del programa y trabaja directamente en el desarrollo de la tecnología, los sensores y las cámaras que operan sobre los modelos SUV XC90.

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SDU ya se encuentra en el desarrollo de la tercera generación de vehículos autónomos. Aunque, Zych confirma que Uber utiliza tecnología de tercero, gran parte del desarrollo, tecnología y software del auto es creado 100% de manera interna.

La experiencia de subirse a un Uber autónomo ya ha sido probada en más de 30,000 viajes, 4,000 de ellos de personas que no residen en Pittsburgh y ha capturado más de 15,000 selfies para tomar la reacción del pasajero al subirse a un vehículo que se conduce solo por la ciudad.

Durante el viaje, además de la ruta el usuario de Uber también puede consultar en tiempo real la información del radar Lidar (montado sobre el Uber). Es decir, conocer lo que los “ojos” del auto registran.

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Aunque el vehículo todavía no tiene comprensión de todos los objetos que ve, su tecnología le permite diferenciar objetos tan pequeños como palomas, perros, gatos, además de ciclistas, señales de tránsito, peatones y evidentemente otros vehículos.

La compañía no tiene intenciones, por ahora, de desarrollar autos con autonomía nivel 5 (sin intervención humana alguna) de modo que las más de 200 unidades SDU requieren que una persona de la empresa se encuentre en todo momento detrás del volante.

La unidad, que nació en alianza con investigadores de la universidad Carnegie Mellon, emplea personal de diferentes industrias como científicos de datos, ingenierías automotrices y aeroespaciales, además de desarrolladores de software, videojuegos e ingenieros electrónicos.

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CON INFORMACIÓN DE EXPANSIÓN.MX