Larga permanencia en el espacio altera visión de astronautas

75% de las personas que han permanecido periodos prolongados en el espacio sufre de un síndrome causado por la microgravedad.

Larga permanencia en el espacio altera visión de astronautas
Getty Images

(AFP) La visión de casi tres cuartas partes de los astronautas que han permanecido periodos prolongados en el espacio se vio alterada por cambios en la presión del líquido cefalorraquídeo debido a la microgravedad. Así lo dio a conocer un estudio publicado este 29 de noviembre.

Durante la última década, mientras un número creciente de personas pasa meses en la Estación Espacial Internacional (ISS), los médicos de la agencia espacial estadounidense, la NASA, comenzaron a notar problemas de visión entre ellos. Incluso hallaron evidencia de cambios estructurales, como el aplanamiento del globo ocular y una inflamación de la extremidad de los nervios ópticos.

Este síndrome, llamado Trastorno de la vista que resulta de la variación de la presión intracraneal, fue objeto de una presentación en la conferencia anual de la Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA) que se lleva a cabo esta semana en Chicago, Illinois.

Inicialmente, los científicos pensaban que los problemas de visión eran el resultado de la forma en que la sangre circula en el cuerpo en condiciones de microgravedad, centrándose especialmente en la cabeza, de acuerdo Noam Alperin, profesor de radiología e ingeniería biomédica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami (Florida), el autor principal de la investigación.

Entonces, los expertos compararon las tomografías cerebrales de siete astronautas que habían pasado varios meses en la ISS con las de nueve de sus colegas que habían hecho solo estancias breves.  Encontraron que los primeros tenían una mayor cantidad de líquido cefalorraquídeo en el cerebro.

Este líquido protege el órgano y la médula espinal, transporta nutrientes y elimina toxinas. En tierra, permite la adaptación del cuerpo a diferentes posiciones, de pie, sentado o acostado. Pero sin gravedad este mecanismo hidráulico se ve “perturbado por la falta de cambios de presión de acuerdo con las diferentes posiciones del cuerpo”, dijo Alperin.

Ésta es la primera vez que se establece una relación cuantitativa directa entre la presión del líquido y los problemas de visión. La NASA sigue realizando investigaciones para hallar una cura que permita continuar con las misiones tripuladas de larga duración en el espacio, incluyendo el envío de astronautas a Marte hacia 2030.

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