Las bacterias más peligrosas para el ser humano

Las infecciones comunes y heridas menores pueden matar debido a la resistencia a los antibióticos.

Las superbacterias (también conocidas como superbugs, en inglés) implican una gran amenaza a la salud, debido a que además de ser patógenas son inmunes a la acción de, al menos, tres familias distintas de antibióticos.

“Son bacterias que, a lo mejor, hace 15 o 20 años no eran tan peligrosas, porque había algún antibiótico con que las podíamos controlar”, señala el doctor Arturo Becerra Bracho, académico del Departamento de Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la UNAM.

El investigador estadounidense Louis B. Rice acuñó el nombre “ESKAPE bugs” en 2008 para agrupar a seis de las bacterias más peligrosas: Enterococcus faecium (causa meningitis), Staphylococcus aureus (ocasiona infecciones en varias partes del cuerpo), Klebsiella pneumoniae (provoca infecciones en el tracto urinario), Acinetobacter baumannii (causa neumonía severa), Pseudomonas aeruginosa (afecta varios órganos, como los pulmones) y Enterobacter species (podría ser motivo de infecciones en el tracto gastrointestinal). Rice encontró que estas bacterias son causantes de estas y algunas otras infecciones nosocomiales difíciles de controlar porque pueden ser resistentes a casi todos los antibióticos conocidos.

La problemática fue abordada por primera vez por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reciente- mente. Reconoció el fenómeno como “una creciente amenaza de salud pública” mundial: “Una era post-antibiótica —en la que infecciones comunes y heridas menores pueden matar— lejos de ser una fantasía apocalíptica es, en su lugar, una posibilidad muy real en el siglo XXI”.

En el informe de 2014 “Antimocrobial Resistance. Global Report on Surveillance”, el organismo identificó a las bacterias que mundialmente muestran mayor resistencia: Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Nontyphoidal salmonella, Shigella species y Neisseria gonorrhoeae.

La poca efectividad de algunos medicamentos frente a estas bacterias se debe, principalmente, a la resistencia antimicrobiana, que ocurre cuando un microorganismo deja de responder a un fármaco al que era sensible originalmente.

Petri Dish, Samples For Identification, Biochemical Tests To Determine A Germ, The Color Indicates The Precise Microorganism. (Photo By BSIP/UIG via Getty Images)
Getty Images

El proceso es un mecanismo de defensa regular de las bacterias, similar al de “una carrera armamentista”, compara Becerra Bracho. “Vamos buscando mecanismos para defendernos y ellas para seguir sobreviviendo”. Sin embargo, el curso natural de la resistencia de algunos microorganismos se ha visto alterado por el abuso de los medicamentos.

Aunado a ello, fenómenos como la automedicación y un mal diagnóstico contribuyen a la prevalencia de las superbacterias, afirma la doctora Dora Corzo, infectóloga del Hospital General Dr. Manuel Gea González. “Eso expone a la persona a un antibiótico que no necesita; cambia la microbiota, la microflora y selecciona bacterias resistentes en nuestro ser, de manera tal que, si tenemos una infección, sea resistente a ese antibiótico que ya nos habían dado”.

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!