iStock

Durante los últimos años, las impresoras 3D han significado un importante avance tecnológico con aplicaciones en áreas como en la arquitectura y en la ingeniería pero, en este 2015, demostraron que sus aportes abarcan mucho más terreno.

A continuación, recordamos algunas de las historias más sorprendentes con las que estos dispositivos demostraron su poder durante el año.

Autorizado, primer medicamento fabricado con impresora 3D

Closeup of a Glass Prescription brown bottle with pills
iStock

A mitad de 2015, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el primer medicamento fabricado con una impresora 3D, unas píldoras solubles para el tratamiento de la epilepsia.

Estas fueron desarrolladas por el laboratorio Aprecia Pharmaceuticals, con sede en Oslo, Noruega, y empezarán a comercializarse durante el primer trimestre de 2016.

La firma farmacéutica prevé desarrollar otras medicinas con esta tecnología en los próximos años.

La impresión 3D llega al cerebro 

University of Minnesota
University of Minnesota

En septiembre pasado, un equipo de investigadores de la Universidad de Minnesota logró reconstruir con éxito el nervio ciático de un grupo de ratas que lo tenía dañado, esto con ayuda de prótesis producidas con impresoras 3D.

La meta del equipo es encontrar una nueva técnica para reconstruir nervios humanos lesionados.

El objeto impreso funciona como una guía que activa el proceso de regeneración. Éste es económico y fabricarlo toma menos de una hora, por lo que los expertos a cargo de su desarrollo esperan que se empiece a utilizar comúnmente dentro de 10 años o menos.

Mexicano crea prótesis con impresión 3D  

Probionics
Probionics

Probionics, empresa mexicana fundada por Luis Armando Bravo, se unió este año a Stratasys para crear prótesis con impresión 3D. Éstas cuentan con un sistema electrónico que capta las señales eléctricas del músculo por medio de tres sensores.

La técnica modular que utilizan estos dispositivos permite su configuración desde una pérdida a nivel muñeca hasta de un hombro, con un costo hasta ocho veces menor que productos de manufactura estadounidense o europea.

Además, su resistencia permite al usuario cargar objetos pesados.

Arte impreso en 3D para invidentes 

Unseen Art
Unseen Art

Para poder apreciar las pinturas de un museo es necesario el sentido de la vista lo que, por ende, niega esa posibilidad a las personas invidentes. Sin embargo, una startup Finlandesa está trabajando en un proyecto para eliminar este impedimento.

Se trata de Unseen Art, una plataforma libre para publicar y descargar diseños de obras de arte que, posteriormente, son impresos en 3D. Con ello, quienes sufren de discapacidad visual tienen la oportunidad de percibir los cuadros a través de sus manos.

Por el momento, pocas obras —como la Mona Lisa— están disponibles, ya que el sitio aún se encuentra en desarrollo. Mientras tanto, sus creadores buscan financiamiento vía crowdfunding. Si quieres apoyarlos da click aquí.

Un gato vuelve a caminar gracias a la impresión 3D 

University of Iowa
University of Iowa

En diciembre, un gato de tres años que perdió sus patas traseras logró volver a pararse y caminar gracias a un par de prótesis de titanio que fueron diseñadas especialmente para él.

Estos dispositivos incluyen piezas impresas en 3D que fueron colocadas directamente en los huesos de Vincent, lo cual permite que sus extremidades crezcan con él y soporten adecuadamente su peso.

La doctora Sarah Berg, de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, fue quien encontró a este felino y quien inició el proyecto para ayudarlo, junto con la compañía veterinaria BioMedtrix.

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!