Por Jansel Jiménez

Más de medio millón de personas de comunidades indígenas y rurales en México no tienen energía eléctrica. Para ellos, María Teresa González fundó Litro de Luz México, un programa que convierte botellas de PET en lámparas solares. El proyecto ha beneficiado a más de 7,500 personas y, en 2016, la Organización de las Naciones Unidas consideró a esta EXATEC, de 30 años, entre los 17 jóvenes líderes para los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

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¿En qué consiste el proyecto Litro de Luz México?

Se trata de una asociación civil que está adscrita a un movimiento global llamado Liter of Light (Litro de Luz), que empezó en Filipinas. Proveemos una alternativa de iluminación sostenible, ecológica y de bajo costo al reciclar botellas de plástico PET de refresco, jugo o agua, que transformamos en lámparas solares. Esto es pensado para comunidades donde las familias no tienen acceso a la electricidad o no tienen el ingreso suficiente para pagarla. En México iniciamos en 2013 y nuestro financiamiento es principalmente de la iniciativa privada.

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¿Puedes describir cómo son  esas lámparas?

Están hechas con una botella transparente de un litro, litro y medio o dos litros, según el espacio que se quiera iluminar. Tienen adaptada una celda solar, un circuito, una batería y un foco LED, que sería el equivalente al filamento de un foco tradicional. La lámpara puede durar hasta cinco años y no necesita gran mantenimiento, simplemente hay que mantenerla limpia. Puede iluminar habitaciones o ser parte del alumbrado público.

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¿Qué crees que hace falta para que haya más proyectos como el tuyo en México?

Creo que para generar un cambio social y desarrollo sostenible debemos empezar con lo que tenemos. No necesitamos ser los nuevos Isaac Newton o las nuevas Marie Curie. A veces, con algo muy simple que se tiene se puede generar un cambio con impacto. Y pienso que todos podemos hacerlo; sobre todo, los jóvenes tenemos un gran potencial de hacer ese cambio con lo que hay a nuestro alrededor. Lo simple es lo extraordinario, lo que tienes ahí: un lápiz o una computadora o una piedra o, incluso, una botella de plástico. La universalidad está al alcance de la mano.

María Teresa González García (LCC’09) es licenciada en Ciencias de la Comunicación, egresada del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.

Este contenido apareció en la edición número 10 de Tec Review de los meses marzo-abril de 2017

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