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Quienes empiecen a buscar empleo en el año 2035 podrían enfrentarse a un mundo laboral totalmente diferente al actual, debido principalmente a la tendencia de automatizar ciertas tareas. Así lo consideró un informe de la agencia científica nacional de Australia, la CSIRO, respecto al futuro de los trabajadores en ese país.

Puede que esta te parezca una situación muy lejana —o que pienses que sólo ocurrirá en Australia—, sin embargo, cada vez son más las empresas que le apuestan a la tecnología para realizar ciertos procesos u ofrecer todo tipo de servicios.

Ty Wright/Getty Images
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Tal es el caso de Spencer, un robot encargado de orientar a las personas en los aeropuertos que ya trabaja en Amsterdam; o Pepper, un androide que labora como dependiente en establecimientos de Nescafé y Softbank.

ChinaFotoPress via Getty Images
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Durante la presentación de este estudio, la ministra de empleo australiana Michaelia Cash explicó que “a pesar de que algunos trabajos se verán inevitablemente automatizados en los próximos años, el cambio tecnológico también creará nuevos puestos y oportunidades”.

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Aquí te compartimos algunos de ellos con base en los resultados del análisis de la CSIRO.

Fronteras porosas

La tecnología y el nuevo mundo de ‘economía en plataforma’ están cambiando los mercados y las estructuras organizacionales. Por ello, es probable que los empleos del futuro sean más flexibles, ágiles y conectados.

La era del emprendedor

Un puesto de trabajo dentro de una gran empresa no será la opción ideal para muchos de los solicitantes de empleo. Esto significa que ellos tendrán que crear su propio puesto de trabajo o empezar a emprender.

Demográficos divergentes

Lo más probable es que la edad para el retiro sea más elevada y que la red de empleados de una organización contenga una mayor diversidad en edades o trasfondos culturales. En general, será un panorama más incluyente.

Incremento en las expectativas

El incremento en el uso de sistemas automatizados empuja hacia arriba la complejidad de las tareas que los trabajadores deben realizar, por lo que se exigirá un nivel más alto de habilidades, así como en la educación.

Con base en esta información, Michaelia Cash insistió en que el desafío “consiste en aprovechar las oportunidades tecnológicas y hacer que funcionen a favor de nosotros, en lugar de en contra del interés de los trabajadores”.

“No se trata competir con las máquinas sino de que, con su ayuda, podamos alcanzar trabajos más interesantes y satisfactorios”, dijo.

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