Cortesía Luuna

La historia de Lunna comenzó como la de la mayoría de las startups, cuando sus fundadores decidieron dejar sus empleos para perseguir sus sueños. Pero este grupo de emprendedores decidió hacerlo de una forma diferente: sobre el que ahora llaman “el mejor colchón de México”.

La idea de “reinventar” este objeto de uso cotidiano nació hace poco más de un año, mientras Carlos Salinas, Guillermo Villegas, Lauren Maire, y William Kasstan se dedicaban al e-commerce en diferentes países de Latinoamérica.

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“Nos dimos cuenta de que los colchones se estaban vendiendo mucho en línea, a pesar de que la experiencia de compra era muy mala. Se tardaban 19 días en promedio en entregar el producto”, recordó Kasstan en entrevista con Tec Review Web, “luego, yo compre un colchón en una tienda aquí en México y llegó tarde, no cabía en mi puerta, no me gustó y no lo pude devolver”.

“Finalmente, vimos lo que estaba pasando en Estados Unidos con Casper, la versión americana de lo que estamos haciendo, han tenido mucho éxito”, agregó, “es un modelo de negocio muy interesante”.

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El resultado del trabajo de estos jóvenes es una startup que se dedica a comercializar un nuevo concepto de colchón, principalmente en su tienda en línea. Este es 100% hecho en México, “en una de las fábricas más avanzadas del mundo, ubicada en Monterrey, Nuevo León”, según dijo William Kasstan, “y bajo el modelo Direct to Customer, es decir, directo de la planta hasta tu hogar”.

Este esquema evita el largo proceso al que se deben someter la mayoría de las mercancías. “Se almacenan, se distribuyen, se exhiben en cientos de tiendas en todo el país. Nosotros nos ahorramos todo eso, lo que nos permite ofrecer un producto Premium a un precio muy honesto”, explicó el fundador.

Además de estos beneficios, Luuna ofrece 30 noches de prueba, “si no lo amas, te devolvemos tu dinero”; 10 años de garantía, “tú duerme, nosotros nos encargamos del resto”; y entrega gratis, “compra sin riesgo”.

Por si esto fuera poco, si ordenas el producto en la Ciudad de México el propio equipo Luuna se encarga de ir a tu casa, instalar tu nuevo colchón y retirar el viejo para reciclarlo.

Lunna, “el mejor colchón de México”

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Ya conoces todo lo que esta startup brinda al consumidor, ahora te contamos qué es lo que hace de su producto algo tan especial.

De acuerdo con William Kasstan, los consumidores tendemos a elegir el colchón “menos duro”, sin embargo, “esto no es lo mejor para la espalda”. Por ello, el equipo de Luuna dedicó 7 meses a desarrollar su mercancía con ayuda de Focus groups “con diferentes secciones de la sociedad mexicana” para entender lo que el usuario busca pero, también, lo que su cuerpo necesita. Después, probaron casi 20 prototipos diferentes con el apoyo de voluntarios.

Este grupo de emprendedores eligió sólo un modelo, el cual ofertan ahora en 4 tamaños diferentes. “La idea que necesitas cien productos diferentes no es cierta”, explicó Kasstan, “pensamos que hemos alcanzado el punto perfecto en términos de firmeza y durabilidad con nuestro colchón, esa fue nuestra idea desde el principio: un solo producto pero que sea el mejor”.

El colchón Luuna cuenta con tres capas: una base de poliuretano, una placa de memory foam y, en la parte superior, una de latex OEKO-TEX® Clase 1 certificada, materiales que ofrecen confort y calidad pero que, además, no guardan el calor ni dejan pasar a los ácaros. Así, podrás olvidarte de despertar por la alta temperatura o de presentar alergias.

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Los retos de emprender

Lunna cuenta ahora con una inversión de 17 millones de pesos por parte del fondo Mountain Nazca, filial de Suiza Mountain Partners. Esto les permitió arrancar operaciones y mantener un crecimiento de cerca del 30% mensual.

Sin embargo, el inicio no fue fácil. “El mayor reto es tomar la decisión. Decir ok, lo voy a hacer. Irte de tu trabajo, dejar el apoyo financiero que te da tener un trabajo fijo. Es difícil, no hay que subestimar esa parte. Por ello, los primeros meses son los más difíciles”, confesó William Kasstan.

“El segundo reto al que te enfrentas es crear un producto con el que estés contento. Entonces comienza la siguiente fase: encargarte de la logística, crear una marca y posicionarla. Para nosotros, por ejemplo, la prioridad fue hacer algo diferente, capaz de competir con colchones de empresas que llevan 80 años o más en el mercado”, dijo.

Para apuntalar su concepto, Lunna trabaja ahora con un equipo de universitarios como becarios, provenientes de diversas universidades mexicanas, principalmente del Tecnológico de Monterrey.

“Guillermo da clases en el Tec, por lo que incluso planteamos problemáticas de Lunna en sus clases para que los estudiantes nos den su punto de vista. Es un gran ejercicio tanto para los alumnos como para nosotros, porque nos da una visión fresca de las cosas”.

Gracias a estas estrategias, Lunna está a punto de iniciar operaciones en Chile y de lanzar una línea de sábanas con la misma calidad que tienen sus colchones.

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