Washington (AFP) Las erupciones solares podrían haber provocado la desaparición de gran parte de la atmósfera de Marte en los albores del planeta rojo, según los primeros resultados científicos de Maven, la última sonda orbital de la NASA.

Son las conclusiones de uno de los cuatro estudios conducidos a partir de datos recogidos por los instrumentos de la nave orbital. La investigación fue publicada en la revista especializada Science.

Otro estudio indica una mayor densidad de oxígeno atmosférico del que se creía anteriormente que había. “Estos nuevos datos revelan algunas sorpresas, así como algunos ajustes a las teorías formuladas inicialmente”, dijo la NASA.

Las mediciones de la alta atmósfera marciana muestran una tasa particularmente acelerada (diez veces más rápido que lo normal) de escape al espacio de partículas ionizadas durante una erupción solar la primavera pasada.

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Esto podría ser indicio del mecanismo por el cual Marte perdió gran parte de su atmósfera y se ha convertido en el gran desierto árido que es hoy día, explica Bruce Jakosky, de la Universidad de Colorado en Boulder y uno de los principales autores de los trabajos.

Dada la probabilidad de que estas erupciones se hayan producido con más frecuencia durante la infancia del Sistema Solar, los investigadores sugieren que los niveles de fuga de partículas que forman la atmósfera de Marte estuvieron vinculados a la actividad del Sol.

Un segundo estudio, dirigido por Stephen Bougher, profesor de la Universidad de Michigan, analizó datos recogidos durante dos inmersiones de Maven en la atmósfera marciana para determinar la naturaleza de la termósfera y de la ionósfera.

En esta exploración, los instrumentos detectaron una importante variación de temperatura de acuerdo a la altitud, así como mezclas estables de CO2, argón y óxido nitroso. También midió cantidades de oxígeno mayores a las que se estimaban.

Aurora boreal

La densidad de estos elementos a cerca de 200 kilómetros de altitud varió de forma significativa en cada órbita de la sonda. Según los científicos, estas variaciones podrían ser resultado de ondas gravitacionales que interactúan con los vientos a menores elevaciones.

Estos resultados deberían ayudar a los investigadores a entender mejor las interacciones entre los vientos solares y la atmósfera marciana, y más particularmente los mecanismos físicos que limitan el escape atmosférico al espacio a través de tales interacciones.

Un tercer estudio realizado a través de Maven muestra una aurora boreal a una altitud muy baja, de apenas 60 kilómetros, similares a las que se observan en la Tierra.

Finalmente, el cuarto estudio, dirigido por Laila Andersson de la Universidad de Colorado, analizó las nubes de polvo detectadas a altitudes que varían entre 150 y 1,000 kilómetros.

No se conoce aún ningún proceso que pueda transportar tales concentraciones de polvo a estas altitudes por encima del suelo, dijeron los investigadores, que excluyeron la posibilidad de que las lunas de Marte ejerzan atracción sobre éstas.

Según ellos, se podría tratar más bien de polvo de origen interplanetario.

Lanzada el 18 de noviembre de 2013 desde Cabo Cañaveral, en Florida, la sonda Maven de 2.45 toneladas entró en órbita marciana en septiembre de 2014.