Cortesía: DARPA

El Ejército de Estados Unidos prueba un exoesqueleto para que los soldados puedan hacer recorridos más amplios cargando equipo de combate más pesado.

 

El exoesqueleto fue fabricado por ingenieros de la Universidad de Harvard por petición de la Agencia de Proyectos de investigación Avanzada para la Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés). De material ligero y flexible, el exoesqueleto utiliza cables que suman fuerza de tracción al movimiento natural de los soldados para que gasten menos energía.

 

Como se puede apreciar en el siguiente video, el Laboratorio de Investigación del Ejército (ARL) tiene a prueba el exoesqueleto. Los militares recorren cerca de cinco kilómetros en un terreno ligeramente rocoso y boscoso para que los técnicos monitoreen la amplitud y frecuencia de las zancadas, la actividad muscular y el gasto de energía.

 

El objetivo es que los soldados soporten mayor peso durante su desplazamiento con menos esfuerzo y sin lesionarse.