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Mercurio, el planeta más pequeño del Sistema Solar, será más visible el próximo lunes 9 de mayo, ya que se colocará entre la Tierra y el Sol, un fenómeno que podrá apreciarse en cualquier parte del mundo, principalmente en el oeste de Europa.

Este fenómeno sólo sucede 13 o 14 veces en un siglo, el último tuvo lugar hace diez años y los próximos se producirán en noviembre de 2019, noviembre de 2032 y mayo de 2049.

Durante varias horas, se podrá seguir el trayecto de Mercurio, que aparecerá como un pequeño disco negro desplazándose por delante del astro.

Los espectadores que quieran apreciar este espectáculo, deberán de utilizar instrumentos astronómicos o telescopios y gafas con protección solar.

El horario de este fenómeno será de a las 11 horas con 12 minutos en horario GMT y concluirá a las 18 horas con 42 minutos GMT. Dicho horario podría varias ligeramente dependiendo el lugar.

Se prevé que el fenómeno dure entre siete horas y media.

En entrevista con AFP, Pascal Deschamps, astrónomo del Observatorio de París, explicó que dicho fenómeno exige un alineamiento casi perfecto del Sol, Mercurio y la Tierra.

“Mercurio dará la impresión de morder uno de los bordes del Sol, después lo atravesará muy lentamente antes de salir por el otro lado”, detalló el astrónomo.

Es el planeta más cercano al Sol y se encuentra a una distancia media de 58 millones de kilómetros de él, su diámetro es de 4.780 kilómetros, por lo que rodear a la estrella más grande del sistema solar le lleva 88 días.

Debido a la inclinación de su órbita alrededor del astro, respecto a la órbita terrestre, pareciera que se encuentra o por encima, o por debajo del Sol la mayor parte del tiempo.

El oeste y el norte de Europa, el oeste de África del Norte, África Occidental, Canadá, el este de Norteamérica y una gran parte de América Latina, serán las mejores zonas para ver el tránsito de Mercurio, siempre y cuando las condiciones meteorológicas sean favorables.

El instrumento más recomendable para visualizar este recorrido es el “solarscope”, una especie de caja de cartón con un objetivo equipado con una lentilla y un pequeño espejo convexo.

Mercurio, cuya temperatura en superficie varía entre los -173ºC y los 427ºC, no ha sido lo suficientemente explorado por el hombre, pero ha sido observado por dos sondas espaciales estadounidenses, la Mariner 10 en 1974 y la Messenger en 1975, cuya misión finalizó en 2015.

En 2018 esto puede cambiar, ya que se espera que Europa y Japón lancen dos sondas en el marco de la misión BepiColombo, que planea alcanzar Mercurio en el 2024.

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