Mikhail Kornienko: 340 días en el espacio, ¿para qué?
Getty Images

(Guadalajara, Jalisco) En marzo de 2016, el astronauta estadounidense Scott Kelly y el ruso Mikhail Kornienko regresaron a la Tierra a bordo de una cápsula Soyuz tras vivir 340 días en la Estación Espacial Internacional (ISS).

Durante esta misión, además de realizar experimentos e investigación, ambos participaron en pruebas y estudios médicos que permitieron “dar un gran paso” en el camino del ser humano rumbo a Marte, de acuerdo con el administrador de la agencia espacial estadounidense, la NASA, Charles Bolden.

Previo al inicio del viaje de Kelly y Kornienko fuera de la Tierra, a expertos tanto de la NASA como de la Agencia Espacial Federal Rusa (FKA) conocida como Roscosmos, les empezó a preocupar el Síndrome de Discapacidad Visual y Presión Intracraneal (VIIP), un fenómeno que afecta a quienes pasan periodos prolongados en el espacio.

“Notamos cambios que no desaparecen rápidamente cuando la persona regresa del espacio”, explicó Michael Stenger, especialista de la agencia espacial estadounidense, durante el 67 Congreso Internacional de Astronáutica (IAC 2016). “Vimos variaciones en los volúmenes de fluidos, así como en el tamaño del globo ocular y el nervio óptico que alimenta al ojo. Nos preocupó que se trata de algo permanente”.

Fue así que la indagación sobre el VIIP se convirtió en uno de los principales objetivos de la misión de Scott Kelly y Mikhail Kornienko, cuyo trabajo aún no termina y en el cual participa también el hermano gemelo del estadounidense, Mark Kelly. En la ciudad de Guadalajara, Jalisco, Michael Stenger adelantó que los resultados serán dados a conocer el próximo año “por estas mismas fechas”.

Por lo pronto, el astronauta de Roscosmos comentó que su proceso de recuperación fue rápido y fácil en comparación con su anterior y primer viaje al espacio (2010). “En un par de semanas ya estaba prácticamente normal, no tuve que esperar meses”.

Otro de los aspectos que los expertos evalúan en Kelly y Kornienko es su mente. Afortunadamente, según expresó el ruso en el IAC 2016, nueve vehículos visitaron la ISS durante estos 340 días. “Sin ellos y sin el resto de las personas que habitaron la estación en este periodo no hubiera sido posible esta misión de largo plazo”, dijo.

Mikhail Kornienko agregó que mantiene una “gran amistad” con Scott Kelly, lo que le ayudó a “pasar por tiempos difíciles”. “Quiero realmente enfatizar la importancia de trabajar con la gente apropiada, esto hace toda la diferencia”.

Con este equipo, repartido entre la Tierra y la Estación Espacial Internacional, los especialistas obtuvieron información que, aseguran, les permitirá anticipar los efectos que las condiciones marcianas tienen en el cuerpo humano. “Sin embargo, vemos resultados muy diferentes entre estos dos miembros de la tripulación”, dijo Michael Stenger, “habrá que esperar para conocer las conclusiones definitivas de esta investigación”.

 

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