Dead and dying staghorn coral, central Great Barrier Reef in May 2016. Credit: Johanna Leonhardt

Muere el 35% de la Gran Barrera de Coral australiana

A pesar del riesgo para el ecosistema, el fenómeno aún no está reconocido por la ONU

Al menos el 35% de los corales de las zonas norte y centro de la Gran Barrera de Coral australiana han muerto o están muriendo debido a un episodio de blanqueamiento de gran magnitud, anunciaron científicos del Centro ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral (ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies).

Luego de que el Ministerio de Medio Ambiente de Australia excluyó del informe de “Turismo y Patrimonio Mundial en un clima cambiante” a la Gran Barrera de Coral y los riesgos que corre debido al calentamiento global, científicos de tres universidades y de esta asociación dieron a conocer un informe que ha sido retomado por diversos medios alrededor del mundo.

“Descubrimos que, en promedio, 35% de los corales han muerto o están muriendo en 84 arrecifes que estudiamos en las zonas norte y centro de la Gran Barrera, entre Townsville y Papua Nueva Guinea”, alertó el comunicado firmado por miembros de la Universidad James Cook, la Universidad de Queensland y la Universidad del Oeste de Australia.

Los científicos, miembros del Centro ARC llegaron a esta conclusión tras meses de vigilancia aérea y submarina del mayor arrecife de coral del mundo, que sufrió en marzo y en abril los estragos del calentamiento global.

De acuerdo con el profesor Terry Hughes, experto en arrecifes de coral de la Universidad James Cook de Townsville, el calentamiento global está devastando uno de los lugares más emblemáticos de Australia.

ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies
ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies

“Es la tercera vez en 18 años que la Gran Barrera de Coral vive un episodio grave de blanqueamiento debido al cambio climático, y el episodio actual es más extremo que los constatados en el pasado”, dice el documento.

Los expertos explicaron que se necesita al menos una década para que los corales se recuperen, “pero tomará mucho más tiempo recuperar los corales más grandes y antiguos que murieron”.

El aumento de la temperatura del agua provoca la expulsión de las algas simbióticas que proporcionan color y alimento a los corales, si el agua se enfría, los arrecifes pueden recuperarse, pero si el fenómeno persiste pueden morir.

La UNESCO estuvo a punto de incluir a este sitio inscrito en el Patrimonio de la Humanidad, que se extiende sobre unos 345,000 kilómetros cuadrados, en la lista de lugares en peligro.

Un portavoz del ministerio australiano del Medioambiente, Greg Hunt, había dicho a mediados de mayo que el gobierno intentaba “más que nunca” proteger este arrecife.

Sin embargo, la semana pasada se reveló que el gobierno de la ciudad de Canberra intervino para que todas las referencias a Australia, incluyendo a la Gran Barrera de Coral, fueran retiradas de un informe de la ONU sobre las consecuencias del calentamiento global en sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad.

 

Con información de AFP

 

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