Energía hidroeléctrica, el secreto detrás de Paraguay

Energy and Climate Intelligence Unit presentó un ranking mundial en materia de energías de baja emisión de carbono.

Entidad Binacional Yacyreta

Le Bourget, Francia (AFP) Paraguay depende casi en un 100% de la energía hidroeléctrica y, gracias a ello, encabeza la lista mundial en materia de energías de baja emisión de carbono. Así lo dio a conocer una nueva herramienta comparativa presentada hoy en la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (ONU).

Paraguay obtuvo una calificación total de 99,4%, gracias principalmente a las represas de Itaipú y Yaciretá. Dentro de la lista de países “verdes”, las naciones de América Latina que le siguieron son Brasil con 14,5%, Colombia con 13%, y Uruguay con 10,3%.

La organización ambientalista sin fines de lucro Energy and Climate Intelligence Unit, con sede en Londres, fue la encargada de desarrollar la herramienta online de medición, alimentándola con información de la ONU, el Banco Mundial y el World Ressources Institute.

Su director, Richard Black, la presentó a la prensa que cubre la COP21 de París y dijo que la misma nació de una necesidad planteada por periodistas.

“Decidimos ver si podíamos combinar toda la información de las principales estadísticas en un solo lugar para permitir a los periodistas hacer comparaciones”, explicó Black.

Otra resultado destacado fue que Bután presentó el compromiso más ambicioso de reducción de CO2 entre los 195 países que participan en la COP21, principalmente gracias a planes de reforestación.

Comparando los países desarrollados del G20, Francia encabezó la lista de energías con baja emisión de carbono, de 46,7%, a causa del importante desarrollo de su energía nuclear, seguida por Canadá, con 23,3%.

Otra realidad puesta en evidencia fue el importante incremento de la energía solar per cápita en los años recientes.

Unos 13 países del G20 superaron el 100% de incremento de sus capacidades solares. Con más de 1000% de crecimiento desde 2012, Sudáfrica fue el mejor de la clase en ese rubro.

“Una de las principales diferencias entre la fracasada cumbre de Copenhague de 2009 y la de París, es que la transformación hacia las tecnologías con bajo carbono ya son una realidad”, comentó Richard Black.

Si quieres consultar los datos completos que esta herramienta ofrece da click aquí.