AFP / LIONEL BONAVENTURE

París, Francia (AFP) A tres semanas de la conferencia de París, la COP21, que debe sellar un acuerdo mundial sobre el clima, ministros de unos 60 países intentan acelerar las negociaciones en la capital francesa.

Desde el domingo y durante tres días, ministros de Medio Ambiente y de Energía, que representan al conjunto de los grupos de países que participan en las negociaciones, intentarán reducir sus divergencias, aún numerosas.

El objetivo de esta reunión -la tercera de este tipo– “no es renegociar el texto conseguido en la última sesión de negociaciones en Bonn”, sino “facilitar el acuerdo final” que se espera en París, trabajando sobre fórmulas de compromiso, dijo el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, futuro presidente de la COP21.

“Será una especie de ensayo general antes de la conferencia de París”, explicó Fabius.

El acuerdo global que se espera de esa conferencia (a realizarse entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre) apunta a limitar a dos grados centígrados el calentamiento del planeta respecto al nivel preindustrial. Más allá de este límite, los científicos auguran dramáticas consecuencias para los ecosistemas y las economías, como inundaciones masivas o sequías devastadoras.

En octubre, durante su última sesión de conversaciones, los negociadores de la ONU aprobaron un texto de 55 páginas lleno de corchetes y opciones, muchas veces contradictorias.

“Los ministros deben trabajar” el texto y “empezar a adoptar opciones claras con vistas al acuerdo de París”, dijo  Jennifer Morgan, del World Ressources Institute.

Intensificar esfuerzos

Hay mucho trabajo por delante, ya que persisten notables divergencias sobre varios puntos: la ayuda financiera de los países del Norte a los del Sur para financiar sus políticas climáticas, los objetivos a largo plazo, el reparto del esfuerzo contra el calentamiento entre países industrializados, emergentes y pobres, o la revisión al alza de los compromisos adoptados por los Estados para reducir los gases de efecto invernadero.

“Si podemos llegar a un acuerdo sobre el principio y la periodicidad de una cláusula de revisión al alza de los compromisos nacionales (…) habremos dado un paso muy importante”, dijo Fabius.

Un informe de la ONU recordó lo urgente que es intensificar los esfuerzos: los compromisos para reducir los gases de efecto invernadero presentados por 146 países el 1 de octubre conducirían a un alza probable de la temperatura de entre +3 y +3.5°C en el año 2100, lejos del objetivo de +2°C.

En las negociaciones preparatorias de Bonn quedó muy claro para todos que el meollo del asunto, si es que se quiere evitar un rotundo fracaso como el de la cumbre de Copenhague en 2009, es ponerse de acuerdo a la hora de definir quién y cómo se financiará la lucha contra el cambio climático, en especial la ayuda a los países en desarrollo que más padecen sus efectos.

Se estableció que la cuenta ascenderá a 100,000 millones de dólares por año a partir de 2020, fecha en que entrará en vigor el acuerdo de París. Hasta ahora, unos 65,000 millones están asegurados, y hay promesas de otros 20,000 millones.

Esta “pre-COP” intentará acercar las posiciones en torno al principio de aumentar estas financiaciones a partir de 2020, la participación en este esfuerzo de los países emergentes, y no solamente de los países ricos, y el incremento de la financiación destinada a la adaptación a los cambios climáticos.

En esta reunión estarán presentes los principales países emisores de gases de efecto invernadero, y también numerosos países africanos, así como pequeñas islas, ya afectadas por el cambio climático.

De aquí a la COP21, una serie de reuniones internacionales darán impulso político a las negociaciones sobre el clima, en particular las cumbres del G20 y de la Commonwealth.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre