¿Qué es y por qué existe el año bisiesto?

Cada cuatro años febrero tiene un día de más. Descubre por qué.

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El 2016 es un año bisiesto, esto quiere decir que nos regala un día extra: el 29 de febrero. ¿Sabes por qué pasa esto?

De acuerdo con el calendario gregoriano que actualmente utilizamos —hecho por el papa Gregorio XIII— un año tiene 365 días, cerrados. Sin embargo, 365.2422 días es lo que realmente tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol.

Es por ello que la porción restante de cinco horas, 48 minutos y 46 segundos, se suma para formar un día adicional cada cuatro años, lo que permite que nuestros relojes se mantengan sincronizados con la Tierra y las estaciones.

A pesar de que el sistema que hoy nos ayuda a contar los días y meses data del año 1582 y tiene origen en Europa, la idea del año bisiesto procede de mucho más tiempo atrás.  

La culpa es del emperador

Hasta el año 47 a. C., cuando Julio César llegó a Egipto, el calendario romano cargaba con siglos de desfases debido a su imprecisión. Fue entonces que, en las tierras de Cleopatra, este personaje encontró lo que buscaba: un nuevo modelo de calendario.

A su regreso a Roma y, con base en su hallazgo, delegó al astrónomo, matemático y filósofo Sosígenes de Alejandría la tarea de diseñar su propia versión, a la altura y con la exactitud que el imperio necesitaba.

Finalmente, aproximadamente un año después, Sosígenes entregó a Julio César su calendario, que conservó los nombres de los meses romanos. Este poseía una duración de 365 días y un día adicional cada cuatro años para compensar el desfase natural.

Y tú, ¿cómo aprovecharás este día extra?

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