¿Qué le espera a la NASA con Trump como presidente?

Programas relacionados con el cambio climático, por ejemplo, podrían desaparecer.

¿Qué le espera a la NASA con Trump como presidente?
NASA

¿Qué programas de la agencia espacial NASA apoyará el presidente estadounidense electo, Donald Trump? ¿Cuáles de ellos, probablemente, intentará eliminar? ¿Se recortará el presupuesto de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio? Dos expertos en política espacial te lo cuentan.

Brian Berger, editor de la publicación especializada en la industria astroespacial SpaceNews, y Jeff Foust, redactor senior del mismo medio, participaron en una mesa redonda en línea el 9 de noviembre en la que se discutió cómo la nueva administración en la Casa Blanca podría afectar a la NASA, así como a otras actividades relacionadas en el espacio.

Primero, nos enfrentaremos a “un periodo de incertidumbre mientras el nuevo gobierno descubre cuáles son sus prioridades en el espacio y qué programas de la NASA quiere mantener, acelerar o eliminar”, explicó Foust quien, con base en la información proporcionada por el asesor de política espacial de la campaña de Trump, Robert Walker, hizo el siguiente análisis.

Walker, quien es además ex presidente de la Comisión de la Cámara estadounidense de Ciencia, Espacio y Tecnología, describió el plan del entonces candidato republicano “con cuatro palabras: visionario, disruptivo, coordinado y resiliente”.

También mencionó los nueve objetivos principales del mismo, aunque algunos resultan “bastante amplios”, de acuerdo con Jeff Foust. Esto incluye la declaración de que la administración de Donald Trump hará un “compromiso con el liderazgo espacial global” de Estados Unidos.

Más colaboración con compañías, menos programas

Previo a las elecciones, el hoy presidente electo y sus representantes de campaña hablaron de asociarse con el sector privado para, por ejemplo, transferir las operaciones estadounidenses que se llevan a cabo dentro de la atmósfera terrestre —lo que incluye aquellas que se dan en la Estación Espacial Internacional (ISS) — a empresas. Cabe recordar que algunas de estas, como SpaceX, Boeing y Orbital ATK, ya trabajan de esta manera.

Por otro lado, la NASA está decidida a enviar astronautas a destinos más lejanos que los hasta ahora alcanzados, como Marte, en 2030. Para ello, desarrolla nuevas tecnologías, como la cápsula Orion y un cohete conocido como Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). La primera completó su primera misión no tripulada en 2014, mientras que el segundo volará por primera vez en 2018.

Pero Brian Berger consideró posible que Trump sea convencido de que el programa SLS es innecesario para la NASA, ya que ciertas compañías trabajan en el mismo sentido.

Uno de los aspectos en la agenda de la agencia espacial estadounidense cuya existencia probablemente peligrará a partir de enero de 2017, cuando Donald Trump asuma la presidencia, es su programa de Ciencia en la Tierra.

“Un número prominente de republicanos en el Congreso considera que la NASA no debería participar en esta parte”, dijo Jeff Foust. El grupo afirma que este tipo de investigaciones deben dejarse en manos de organizaciones como la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional (NOAA) o el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), lo que involucra importantes estudios sobre el calentamiento global.

Pero para Trump, este problema de interés internacional “fue creado por y para los chinos para hacer que los productos fabricados en Estados Unidos sean menos competitivos”, según afirmó en su cuenta de Twitter.

Otro programa que puede verse afectado por el cambio de administración es el de la Misión de Recuperación de Asteroides (ARM), de acuerdo con los expertos. Este tiene como objetivo capturar un asteroide y ponerlo en órbita alrededor de la Luna para estudiarlo y minarlo para obtener recursos.

La ARM fungirá también como un escalón en el camino del ser humano a Marte, debido a las tecnologías que deben desarrollarse para llevar a cabo tal programa. Pero para Berger este podría ser “reemplazado con algo más” por el republicano.

“Hay mucho escepticismo sobre la Recuperación de Asteroides”, explicó. “Para algunos en el congreso es algo difícil de ver”.

Finalmente, con base en lo que el presidente estadounidense electo, Donald Trump, y sus representantes de campaña han dicho hasta ahora, no hay indicios de que el presupuesto para la NASA pueda recortarse de manera significativa. Pero, de acuerdo con las declaraciones de Bob Walker, tampoco podemos esperar un gran aumento.

CON INFORMACIÓN DE SPACE.COM

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