RecMed vía Facebook

Taylor Rosenthal, un estadounidense de apenas 14 años, podría convertirse en el próximo magnate de las máquinas expendedoras. Su startup, RecMed, fue lanzada oficialmente en 2015 y desde entonces ha llamado mucho la atención.

Hasta ahora, ha recaudado más de 100 mil dólares en inversiones y ha rechazado una oferta de 30 millones de dólares para comprar su idea. ¿Quieres saber cómo lo logró? Aquí te lo contamos.

Anna-Claire
Anna-Claire

RecMed comenzó en 2014 como un proyecto escolar para la clase Young Entrepreneurs que Taylor atendía entonces en su ciudad natal: Opelika, Alabama. La idea surgió en los partidos de béisbol a los que el pequeño emprendedor asistía como primera base y lanzador del equipo de su secundaria.

“Cuando los niños se lastimaban, los padres no podían encontrar ni un curita”, recordó Rosenthal, “yo quería resolver eso”.

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La primera idea que tuvo para atender este problema fue crear una tienda efímera en los torneos para vender kits de primeros auxilios. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que no era el modelo que estaba buscando.

“Costaría mucho pagar a una persona un salario mínimo para sentarse en los torneos durante seis horas”, explicó. Fue entonces que RecMed se convirtió en lo que es hoy: una firma que fabrica y reabastece máquinas expendedoras.

El propio Taylor se encargó de hacer el diseño y de consultar a sus padres, quienes trabajan en la industria médica. Para diciembre de 2015 ya contaba con un prototipo funcional y había adquirido una patente.

¿Cómo funciona RecMed?

Utilizar esta máquina es muy fácil para los usuarios. Sólo deben elegir entre dos opciones: botiquines de primeros auxilios previamente empaquetados con el equipo necesario para tratar quemaduras de sol, golpes, ampollas o picaduras de insectos; o suministros individuales como curitas, guantes de goma, toallitas de hidrocortisona y gasas.

RedMed genera ganancias mediante la venta de estos dispositivos—que cuestan 5,500 dólares cada una—, y a través de la reposición de productos.

La idea es colocar estas máquinas en todo tipo de “zonas de alto tráfico de niños” a partir de otoño, de acuerdo con Rosenthal, como parques de atracciones, playas y estadios. Six Flags, por ejemplo, ya tiene una orden de 100 unidades.

CON INFORMACIÓN DE EXPANSION.MX / PARIJA KAVILANZ

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