Robots enseñan matemáticas en primarias veracruzanas
Cortesía Pedro Ponce

¿En algún momento pensaste que las matemáticas son difíciles o aburridas? “Estos dos estigmas son comunes entre los niños mexicanos”, consideró el doctor Pedro Ponce Cruz, profesor investigador del Tec de Monterrey, Campus Ciudad de México, en entrevista con Tec Review Web.

“Normalmente cuando se enseña esta materia se siguen patrones de enseñanza rígidos”, explicó. “Esto quiere decir que el alumno se sienta en su silla y ve los ejemplos del pizarrón que, en muchas ocasiones, no le resultan tangibles. Entonces empieza a perder motivación”.

En un esfuerzo por cambiar esta concepción de las matemáticas entre los estudiantes de primaria, el doctor Pedro Ponce y un equipo de alumnos del Tec desarrollaron un proyecto para que los menores aprendan con ayuda de robots. “La idea es utilizar a estos androides como un sistema que permite hacer de la enseñanza algo más natural; que enganche y que motive al niño”, agregó el experto.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), 55% de los estudiantes mexicanos no alcanza el nivel de competencia básica en matemáticas. Es por eso que la plataforma creada en el Tecnológico de Monterrey tiene base en el programa para educación primaria de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

“Nosotros hicimos el código y programamos los diferentes algoritmos con que cuenta”, detalló Ponce Cruz. El proyecto cuenta, además, con el apoyo de la fundación Lego y Planet National Instrument, organizaciones que aportaron los robots NXT y el software, elementos necesarios para echarlo a andar.

Hasta el momento se tienen dos plataformas activas, ambas en Xalapa, Veracruz, “la primera ciudad en levantar la mano y tomar el compromiso”, dijo el profesor investigador. “Cubrimos desde el primer grado de primaria hasta el sexto”, aunque “nos gustaría expandir el sistema a otros niveles educativos e, incluso, cubrir otras materias, como los idiomas”.

¿Cómo funciona?

Este desarrollo, que ya cuenta con una patente, consiste en un robot que se construye con piezas de Lego y que tiene un software al que se cargan ejercicios relacionados con temas como la suma y la resta, los ángulos, las longitudes o las fracciones, entre otros, por medio de un puerto USB. “Pero no se trata sólo de resolver una operación, sino de observar su aplicación en el androide”, agregó el doctor Pedro Ponce.

“Por ejemplo, si se están estudiándolos quebrados, se puede medir el diámetro de la llanta del robot y calcular cuántas vueltas o fracciones de vuelta tiene que dar el dispositivo para alcanzar cierta distancia”, comentó. “El androide las da y el alumno se da cuenta si se cumple ese desplazamiento. En caso contrario el robot no avanza y le dice que intente de nuevo (…) de esta forma, el niño aterriza lo que está aprendiendo en clase”.

El experto aclaró que esta plataforma no “resuelve el problema”, sino que se trata de una herramienta que “ayuda a fomentar el interés en las matemáticas”.  Agregó que, tras jugar con estos robots, no sólo han mejorado las competencias de los alumnos de primaria en la materia, “también se han desarrollado habilidades como el trabajo en equipo, el individual y la propuesta de nuevas respuestas a problemas matemáticos”.

 

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